Islandia. Rejkiavik

Para terminar mi relato del viaje por Islandia, voy a dar una pinceladas de la maravillosa y nocturna capital de Islandia y Qué ver en Reykjavík, además del Río caliente de Hveragerði, a las afueras de la capital, que no debéis perdéroslo.

Hveragerdi

Antes de llegar a Reikjavik paramos en Hveragerdi, un pueblecito que llamó nuestra atención porque el pueblo tiene una enorme y apestosa área geotermal en pleno centro.
Es muy curioso, parece que a principios del siglo XX la gente del pueblo utilizaba las pozas calientes para bañarse, lavar la ropa y cocinar. A día de hoy lo único que permiten hacer es cocer huevos duros en una especie de caña de pescar.

Resulta que todo el territorio que circunda Hveragerdi tiene una gran actividad geotérmica.
Una vez allí, recorrimos un sendero de unos 3km que sube por la ladera de la montaña, entre fumarolas malolientes y tierra que cambia de color.

Hveragerdi

A medida que subíamos, nos íbamos dando cuenta de que el agua que discurría ladera abajo parecía templada, incluso veíamos que salía vapor de algunos arroyos… y de repente, sorpresón! nos dimos de bruces con un río caliente!!
Buscamos una orilla apartadita, nos quitamos la ropa y… un baño en un río a 37ºC… Un lujazo 🙂

Centro de Rejkiavik el día del Gay parade. La ciudad estaba especialmente bonita

Rejkiavik

Rejkiavik es la capital de Islandia. Además de ser el punto de entrada principal a Islandia, Rejkiavik es una urbe muy animada y con una oferta cultural de primer nivel. Nosotros pasamos únicamente un día aquí con lo que hay cosas que nos saltamos pero claramente es una ciudad que merece mucho la pena visitar. Un par de días es lo ideal.

Si viajas en verano y hace buen tiempo, como nos pasó a nosotras, hay que estar en las calles para tomar el sol y ver cómo los islandeses celebran la llegada del astro rey. Nosotros viajamos en pleno mes de agosto, donde los islandeses viven un verano con unas temperaturas que rondan los 15 grados en la capital. Es un tiempo muy agradable, que se convierte en motivo de jolgorio cuando el sol decide asomarse y saludar.
Cuando sucede eso, Islandia se viste con sus mejores galas. Nosotros tuvimos la suerte de vivir varios días seguidos con sol y las calles de Reykjavik son una auténtica fiesta. Parece que toda la ciudad salga a la calle y los parques y jardines de la ciudad se ponen a tope. Pese a que la temperatura tampoco da pie a tomarse muchas concesiones, los islandeses lucen su tonalidad albina de piel luciendo camisetas cortas, minifaldas, e incluso los más osados con el pecho al descubierto.

Las terrazas de los bares hacen su agosto, nunca mejor dicho. Encima tuvimos la gran suerte de que ese fin de semana se celebraba el Gay Pride u Orgulo Gay, con lo que las calles del centro estaban engalanadas con los colores del arco iris. Muy bonita estaba la ciudad 🙂

Aquí estoy subida a una bicicleta, que hace de puerta de entrada a a las calles peatonales del centro de Rejkiavik

Rejkiavik de lo más colorido por el gay parade

Visita obligada es la peculiar Hallgrímskirkja, una catedral que parece una nave espacial o una figura hecha con Lego o Minecraft. Además, tiene las mejores vistas de Rejkiavik. El tamaño de Rejkiavik te permite recorrer la ciudad tranquilamente caminando. La iglesia puede ser una buena referencia para orientarse, pero su enorme tamaño es un tanto confuso para medir distancias.

Hallgrímskirkja

El edificio es muy mastodóntico y destaca sobre todo por fuera y por su arriesgado diseño, pues no deja de ser una construcción religiosa. El templo debe su nombre al reverendo Hallgrímur Pétursson. Por fuera es muy espectacular, aunque en su interior es bastante sobria. Quizás el órgano y las arcadas de mármol fue lo que más nos llamó la atención.

Lo mejor del interior fue, sin duda, subir los 75 metros del campanario para poder disfrutar de unas increíbles vistas panorámicas de Rejkiavik. La entrada al campanario es de pago, aunque no recuerdo exactamente la cantidad. El precio es simbólico si lo comparamos con las vistas.

vistas de la ciudad de Rejkiavik desde el campanario de la iglesia

Postales de Rejkiavik.

Un lugar curioso me pareció el Museo de los Penes, “Faloteca” o the Phalogical Museum.

Pene de una jirafa expuesto en la Faloteca de Rejkiavik

Este museo cuenta con más de 300 penes de distintos mamíferos, incluyendo el de un humano, lo que le convierte en la referencia mundial del culto al miembro viril.  En 1997, el creador del museo contaba 62 penes en su haber, una cifra suficientemente considerable como para poner en marcha un museo. Entonces abrieron las puertas de la Faloteca de Islandia en Reykjavik, capital de la isla. Ahora mismo hay unos 300 penes en la colección. Vienen de muchos países, repartidos por Europa, Asia y África. Su última adquisición es un pene de antílope y procede, precisamente, de Namibia

El museo también contiene un catálogo de productos eróticos de toda índole, entre los que destaca una serie de preservativos inspirados en la naturaleza de Islandia. Los diseñadores locales Fridgerdur Gudmundsdottir y Kristin Birna Bjarnadottir venden sus condones de géiseres, volcanes y rocas en la Faloteca de Hjartason.

Conocimos la animada noche de Rejkiavik, según dicen, una de las más marchosas de Europa. Puedo corroborar que así fue. Nosotras, que no somos muy dadas a salir por la noche en los viajes, nos quedamos hasta las 5 am. Nunca se hizo de noche pero fue una noche divertidísima y los islandeses súper habladores, simpáticos, abiertos y alegres.

En muchos blogs dicen que si te sobra tiempo, puedes pillar un barco desde el puerto para intentar el avistamiento de ballenas. Nosotras nos pegamos un madrugón para verlas (de hecho dormimos solamente un par de horas – la culpa la tiene la noche de rejkiavik) y no vimos ni una. Fue un intento frustrado de avistamiento de ballenas.  La excursión de avistamiento de ballenas parte del puerto de Rejkiavik. Hay varias compañías que se dedican a esto. Nosotros en concreto hicimos la excursión con Hvalalíf, aunque me imagino que el resto de empresas que se dedican a esto serán muy similares. Este tour, en concreto, duraba unas tres horas, y costaba 45 euros por persona. No merece la pena ni madrugar ni gastarse ese dineral.

Alojamiento

Respecto a las guest houses u hostales, recomiendo este lugar donde nos alojamos en la capital de Islandia. Se llama HOSTEL B47 
El B47 se halla a 200 metros de la iglesia Hallgrímskirkja y la decoración es muy curiosa y divertida. Aquí podéis ver su perfil en booking. Lo recomiendo si alguien está buscando alojamiento en la ciudad.

Os dejo para terminar la foto del bordado de un cottage que vimos en Islandia. Aquí tenéis la foto de la casa real , llamada Littlkropur, y de la casa que bordé a la vuelta del viaje 🙂

 

https://www.instagram.com/p/8JHZT4GjLq/?taken-by=barbiegirl_travels_arts

 

Hasta aquí mi blog de Islandia, una isla realmente espectacular, de otro mundo, con paisajes cautivadores, exuberantes y bellísimos. Si queréis acceder a todas las entradas del viaje a Islandia pincha Aquí

Recomiendo que la gente vaya y visite este país antes de que empiecen a llegar las aglomeraciones de turistas…es realmente ALUCINANTE.

!Hasta la próxima!

« | »

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *