Japón. Excursiones desde Tokio: Nikko, Kamakura y Yokohama

Hoy os hablo de las excursiones desde Tokio: Nikkō, Kamakura y Yokohama.

Nikkō es la más popular pero Kamakura y Yokohama están muy cerca de la capital. De todas ellas, Nikko quizás es la más espectacular y un imprescindible.

Nikko

Nikko es una aldea de montaña famosa por el sorprendente santuario Toshogu y la belleza de su naturaleza. El Parque Nacional de Nikko, de hecho, está lleno de rutas de gran belleza y de rutas de senderismo entre montañas y cascadas, por lo que es ideal para los amantes de la naturaleza.

¿Cómo llegar a Nikko?
Existen dos maneras de llegar a Nikko: con la compañía Tobu o con la compañía JR. Si disponemos de JR Pass, la mejor manera de llegar a Nikko desde Tokio es tomar un shinkansen (desde Tokio o Ueno) hasta Utsunomiya (50 minutos) y ahí cambiar a la línea local JR Nikko hasta Nikko (50 minutos). En caso de no disponer de JR Pass, podemos optar por usar uno de los limited express de la compañía Tobu que salen desde Asakusa y que nos dejan en la estación de Tobu-Nikko en aproximadamente dos horas (entre 2700 y 2800 yenes, con asiento reservado).

Foto de la estación de ferrocarriles en Nikko, adonde se llega desde Tokio. Las montañas al fondo

¿Qué ver en Nikko?
La zona central de Nikko puede hacerse en un día, en una típica excursión desde Tokio. Sin embargo, la zona (no sólo el área central de Nikko, sino todo el Parque Nacional) tiene muchísimo que ofrecernos, por lo que merece la pena que le dediquemos más días si podemos. Nosotras de hecho nos quedamos una noche a dormir en un ryokan y de hecho, mereció mucho la pena.

Es imprescindible formalizar nuestra llegada a Nikko cruzando el puente Shinkyo (神橋), uno de los tres puentes más bonitos de todo Japón junto con el puente Kintaikyo de Iwakuni y el puente Saruhashi de Yamanashi

Puente de Nikko

El santuario Toshogu (東照宮) es de una belleza espectacular. El santuario no sólo tiene gran importancia histórica, pues alberga el mausoleo de Tokugawa Ieyasu, primer shogun Tokugawa de Japón, sino que también tiene gran importancia artística al mezclar de forma descarada elementos sintoístas y budistas y unos colores e imágenes sorprendentes.

santuario Tōshōgū

El santuario Tōshōgū está abierto de 08:00 a 17:00 horas (hasta las 16:00 de noviembre a marzo). La entrada cuesta 1.300 yenes.

Comenzamos nuestra ruta por el santuario sintoísta de Toshogu cruzando un precioso torii de piedra construido en 1618 que nos deja justo en la entrada al santuario. Allí nos encontramos con la fantástica pagoda de cinco pisos, abierta al público de manera ocasional. El pilar principal se encuentra a diez centímetros del suelo para adaptarse a los cambios de temperaturas y grosor de la madera.
La entrada es maravillosa, como podéis ver en la foto a continuación.

Nikko-Japon-162

Yo viendo las ema ema o tablillas de madera en el santuario de Nikko

Nada más entrar, justo a la izquierda, nos encontraremos con los ema o tablillas de madera con los deseos de los visitantes (como en todos los santuarisos sintoístas) y  los antiguos almacenes, una serie de edificios de preciosas tallas de madera, coloridas y muy elaboradas. Aquí dos tallas sobresalen por encima de las demás, por fama e interés, y concentran el mayor número devisitantes haciendo fotos.

Los tres macacos

Por un lado tenemos las famosas tallas de madera de los tres macacos que no ven, no dicen y no oyen el mal. Esta clásica imagen de Nikko, además, la podemos encontrar en los emoji de nuestros teléfonos móviles, como ya os explicamos. Por otro lado tenemos la tallas de los elefantes sozonozo o elefantes imaginados, pues fueron tallados por un artista que nunca había visto un elefante en su vida en los almacenes de la entrada.

El mono que no ve. Mizaru, uno de los tres monos sabios, que encontramos en el santuario Toshogu de Nikko, aunque hoy en día la imagen de estos tres macacos japoneses la podemos encontrar en todas partes y de todas las formas posibles.

El mono que no escucha. Kikazaru, otro de los tres monos sabios que aparecen en en santuario Toshogu de Nikko.

El mono que no habla. Iwazaru, el tercero de los monos sabios

Hay que descalzarse antes de entrar en su interior, donde no se permiten las fotografías. Los muros del ambos salones, que están conectados por dentro, están dedicados a Tokugawa Ieyasu, Toyotomi Hideyoshi y Minamoto Yoritomo y se realizan pequeñas sesiones de relajación, aunque sólo en japonés.Tras la puerta Yomeimon, nos encontraremos con la puerta Karamon, por la que no se puede cruzar, sino que tenemos que entrar por la derecha; tras esta puerta se encuentran el salón de plegarias Haiden y el salón principal Honden, el centro neurálgico, por decirlo de alguna manera, del santuario.

Aquí estamos posando con los escolares dentro del santuario Toshogu en Nikko, que se nos acercaban para practicar inglés

En resumen, el santuario Toshogu es el más espectacular de Nikko pero hay otros santuarios de gran interés y que merece la pena visitar. Os dejo este artículo de Japonismo,  Qué ver y hacer en Nikkodonde os dan información de dónde comer, dónde dormir y cómo moverse por Nikko. Nosotras nos alojamos en un Ryokan, una opción muy recomendable, en particular por estar en el entorno perfecto para alojarse  en un hotel tradicional y poder disfrutar de un Onsen. En este post de Cosas que no debes perderte en Japón os cuento más del Ryokan  Nikko Oshino Yado.

Kamakura y Yokohama

Otra excursión muy recomendable desde Tokyo es la de Kamakura y Yokohama. Ambas se pueden hacer en el mismo día.

Kamakura

Kamakura (鎌倉) es una ciudad costera situada en la prefectura de Kanagawa que además es muy conocida por sus templos y santuarios. Situada a poco menos de una hora de Tokio, es una excursión muy popular desde la capital. Así que si visitáis Tokio, no lo dudéis, en Kamakura tenéis un montón de cosas interesantes que hacer.

Kamakura fue el centro político del país durante un siglo cuando el shogun Minamoto Yoritomo la escogió como base del nuevo gobierno militar de 1192. Hoy, Kamakura es un destino turístico muy popular gracias especialmente a sus templos, santuarios y también a sus playas. Además, Kamakura ofrece varias opciones de senderismo.

¿Cómo llegar a Kamakura?

Para llegar a Kamakura, tenemos varias opciones: o bien tomar la JR Yokosuka Line desde la estación de Tokio y hasta Kamakura o la JR Shonan Shinjuku desde la estación de Shinjuku (especialmente si disponemos de JR Pass), o bien usar el famoso tren Enoden que, via Enoshima, nos deja tanto en las estaciones de Hase como Kamakura.

¿Qué ver en Kamakura?

Kamakura no tiene nada que envidiar a Kyoto con su poderosos templos budistas Zen EngakuJi y KenchouJi, el santuario shintoista Tsurugaoka Hachimangu con más de 1000 años de antiguedad… y lo más famoso de todo, su increible Buda Gigante de 13m y casi 100 toneladas.

En Kamakura es visita obligada el Daibutsu o Gran Buda de Kamakura en el templo Kotoku-in. Desde la estación de Kamakura, el Gran Buda está a unos 25 minutos andando. Desde la estación de Hase está tan sólo a 10 minutos andando.

Gran Buda de Kamakura

La estructura del Gran Buda de Kamakura es hueca, por lo que el visitante puede entrar al interior por un pequeña donación (unos 20 yenes). El Gran Buda aparece sentado en posición de loto con las manos formando el típico gesto de meditación, en una postura que emana paz. Todo indica que la estatua se construyó en 1252, en pleno periodo Kamakura, aunque los registros no son claros. Lo que sí se sabe con certeza es que la estatua se encontraba en el interior de un templo de madera que fue arrasado por un tsunami a finales del siglo XV y que por ello hoy en día la podemos encontrar al aire libre

Merece la pena Visitar las centenares de estatuas jizo y las pequeñas ofrendas a los niños fallecidos del templo Hase-dera.

Hay otros templos de gran interés en Kamakura. En este link podréis leer más acercade ellos.

Entrada al templo Zeniarai Benzaiten.

Entrada al templo Zeniarai Benzaiten.

Yo visité Zeniarai Benzaiten, el “templo escondido” o también denominado el “Templo de la riqueza”.  Escondido en el bosque alrededor del Gran Buda y accesible desde uno de los muchos senderos de Kamakura, está el Zeniarai Benzaiten, el templo de la fuente milagrosa que trae riquezas a todo aquel que la visita.

El nombre de templo escondido para el Zeniarai Benzaiten (o Zeniarai Benten) no es una exageración pues este se encuentra al final de un túnel excavado en la roca, de unos diez metros de largo, que desemboca en una especie de anfiteatro natural. Unas linternas y un torii (puerta sagrada) muestran la entrada. Tiene la particularidad de ser un templo sincrético donde el budismo y el sintoísmo se mezcla sin distinción.

En Zeniarai Benzaiten, como en el resto de los santuarios sintoístas nipone, se entra a través de un torii o puerta. Las tablillas de deseos o Ema, se encuentran al lado, nada más traspasar el torii. Las  ema (絵馬) son pequeños tablones de madera en los que podemos escribir nuestras plegarias o deseos para que los kami o dioses sintoístas nos hagan caso. Así que sólo las podremos comprar, lógicamente, en los santuarios sintoístas.

Ema o tablillas de deseos, que se ubican a la entrada de los santuarios

Aquí estoy yo siguiendo el ritual de entrada en los templos sintoístas

Estas tablillas sirven, para hacerles llegar nuestros deseos a los dioses o espíritus sintoístas (kami). Para conseguir su favor, tenemos que escribir nuestros deseos en uno de los lados de la tablilla y colgarla en el santuario, donde posteriormente será quemada para que este deseo les llegue alto y claro a los dioses.Los diseños de las tablillas ema varían según el santuario. Suelen llevar animales, imágenes relacionadas con la estación del año o la ciudad en la que nos encontramos u otros símbolos especialmente relacionados con el santuario en cuestión, aunque es habitual encontrar tablillas en las que aparezca la imagen de un caballo (y es que en japonés, caballo se dice “ema”).
Entre los deseos más comunes están disponer de buena salud, tener suerte en los negocios o en una nueva aventura laboral, tener suerte en los estudios o en el amor, disfrutar de un buen embarazo y un buen parto… aunque uno puede pedir lo que quiera. La venta de ema, como la del resto de amuletos, es una de las maneras que tienen los santuarios sintoístas de financiarse.

El Zeniarai Benzaiten sigue siendo un templo muy popular pues promete riqueza a sus visitantes. El kami (dios) local es venerado en una pequeña fuente que está en una cueva en el centro del templo. Los fieles vienen a lavar su dinero – monedas o billetes – y luego las dejan secar con la esperanza de que este ritual les traerá fortuna.

Zeniarai Benzaiten, el templo de la fuente milagrosa que trae riquezas a todo aquel que la visita.

Los visitantes que  deseen volverse ricos deben pagar una pequeña cuota para poder usar una de las cestas y lavar sus billetes y monedas. En fin, es una manera de dar para poder recibir. La cueva es pequeña y emana tranquilidad. El templo también tiene un bonito estanque con los peces habituales. Todo está hecho en miniatura.

No automatic alt text available.

Senderismo por kamakura

Si hay tiempo, hay que perderse en el espectacular bosque de bambú del templo Hokokuji, a veces llamado “el templo del bambú”, aunuqe las opciones de senderismo en Kamakura son bastante amplias.En los meses de verano, refrescarse en las playas de Yuigahama, Zaimokuza y Koshigoe, situadas a veinte minutos andando de la estación de Kamakura.

Me encantó el centro de la ciudad de Kamakura, ir de compras y visitar sus jardines zen.

Calle de tiendas de Kamakura

Jardín zen de Kamakura

Yokohama

Yokohama (横浜) es la segunda ciudad más grande de Japón y por su localización a escasa media hora de Tokio es un destino ideal para una excursión de un día, en concreto el mismo día que regresamos desde Kamakura.

Yokohama es la capital de la prefectura de Kanagawa. Hasta 1859, la ciudad no era más que un pequeño pueblo pesquero, pero a partir de la apertura de Japón al mundo, la actividad de su puerto creció muchísimo y se convirtió en uno de los más importantes del país, haciendo que la ciudad creciera con fuerza y se convirtiera en la segunda más grande de todo Japón.

¿Qué hacer en Yokohama?

Dar un buen paseo por toda la zona de Minato Mirai 21, un área de desarrollo moderno en el puerto de Yokohama, es casi una obligación para el turista que visita Yokohama por primera vez.

Barrio Chino de Yokohama

 

La zona está llena de actividades, algunas ideas son:

  • Subir al observatorio de la Landmark Tower, una de las torres más altas de Japón, y disfrutar de las vistas del puerto y de la ciudad de Yokohama. dentro de la zona del Minato Mirai y especialmente subir a la noria Cosmo World para disfrutar de buenas vistas del puerto de Yokohama y los edificios del Minato Mirai 21.
  • Pasear por los antiguos almacenes de ladrillo rojo (akarenga soko) hoy convertidos en zona turística llena de restaurantes y tiendas. Desde ahí, ademas, se puede disfrutar de una preciosa vista del skyline de Yokohama.
  • Nosotras no tuvimos mucho tiempo ya que volvíamos de Kamakura pero sí vimos la noria en la zona del Minato Mirai. Además, entramos en el Barrio Chino, donde hay que cruzar al menos una de las cuatro enormes  y coloridas puertas de entrada al barrio chino de Yokohama (o Yokohama Chukagai en japonés) y especialmente durante las festividades del año nuevo chino, dar una buena vuelta por la zona para sentirnos como si estuviéramos en China.Este es un plan bastante curioso.
  • Comerse un buen manju (bollo al vapor), unos ramen (fideos) o cualquier otro plato típico de la gastronomía china (en Japón) en las calles del barrio chino de Yokohama.

Hasta aquí la entrada de las excursiones de alrededor de Tokio. Podría hablaros de otros lugares turísticos como Hakone, excursión que se suele hacer para ir a ver  el Monte Fuji , aunque prefiero contaros lo que vi yo que fueron estos tres lugares y que me encantaron.

Si queréis leer el resto de las entradas del viaje a Japón, por favor, pinchad aquí

Sayonara!

« | »

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *