Viaje de un día de Tallín a Helsinki

Buenas viajer@s,

Hoy me voy a centrar en contaros el viaje de un día de Tallín a Helsinki y qué ver y hacer en la capital nórdica. El trayecto inverso también aplica con lo que si estáis en cualquiera de las dos ciudades, podéis coger un barco que en dos horas os llevará a la otra ciudad, atravesando el estrecho del Báltico.

En nuestro caso, decidimos pasar sólo un día en Helsinki, sin hacer noche en la ciudad, y utilizar el ferry como medio de transporte, así que esta experiencia es la que os voy a contar en este post.

Helsinki en verano chin sol. Nada que ver a lo que yo vi en invierno

Ferry de Tallín a Helsinki

Existen diferentes compañías de ferry que ofrecen este trayecto, pero nosotros utilizamos Tallink Silja Line. El enlace que os he puesto va directamente a la pestaña de Day Ticket (para ir y volver el mismo día). Si queréis pasar más de un día, usad la pestaña Roundtrips.

Los precios para el billete de un día van de los 35 a los 45 euros ida y vuelta por persona (a nosotros, por ejemplo, nos costó 38 euros por persona), y normalmente hay diferentes horarios disponibles. Por lo que he visto, los horarios varían bastante en función del día, de la estación del año, etc., pero siempre hay buenas opciones combinables para pasar el día en Helsinki con varias horas disponibles para ver el centro y volver por la tarde/noche a Tallin.

Como veis, el recorrido del ferry es de 2 horas en cada sentido, y en nuestro caso disponíamos de unas 7 horas para visitar la ciudad: tiempo más que suficiente para callejear. de hecho, no nos quedamos tanto tiempo. La verdad es que el frío, lo oscuro que estaba el día no invitaban a pasar mucho tiempo en la calle con lo que al final, sólo nos quedamos unas cuatro horas en la capital de Finlandia.

El ferry en sí es un crucero: el barco es enorme, y tiene todas las comodidades del mundo: hay diferentes cubiertas con diversos bares y restaurantes que ofrecen mucho sitio para sentarse y disfrutar del paisaje. Hay tanto sillas y mesas para comer, como zonas más de descanso, con cómodos sillones junto a las ventanas donde relajarse. Además, hay Wi-Fi gratuito.

Curioso es lo que vimos en el crucero; un 80% de los usuarios  volvían a Helsinki cargados de alcohol que habían comprado en Tallín. Parece ser que es muchísimo más barato en esta capital báltica con lo que la primera sensación al entrar al barco ya era un poco deprimente, la verdad.

Qué ver en Helsinki

El ferry te deja en Helsinki en el West Harbour, en la West Terminal 1 (Tyynenmerenkatu 8).
Advierto que no se trata del puerto principal que está en pleno centro de Helsinki, en el “kauppatori” (o la plaza del mercado) , sino de otro puerto comercial que se encuentra al sudoeste de la ciudad. Sin embargo, desde el centro se puede ir caminando a la terminal.

Hablemos un poco ahora sobre Helsinki y nuestras sensaciones

El primer lugar que visitamos fue la Plaza del Senado, que está presidida por la impresionante catedral luterana Tuomiokirkko. Cogimos un taxi desde el puerto donde nos dejó el barco que tomamos en Tallin y por menos de 10 Eur nos dejó en la plaza del Senado.

El Senado es un edifico neoclásico de color blanco con columnas que se encuentra en la cima de una escalinata bastante alta que abarca todo el lateral de la plaza que, aparte de esto, queda bastante despejada. Pienso que esta iglesia está diseñada y ubicada para resplandecer en su elemento, que es la nieve: la iglesia de un blanco puro rodeada por el paisaje nevado crea una estampa realmente preciosa.

 

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Mercado de Kauppatori

Muy cerca de allí, a menos de 5 minutos caminando, se encuentra el “kauppatori” o plaza del mercado al aire libre, que es la zona del puerto de donde zarpan la mayoría de cruceros, y donde se encuentra también el “kauppahalli”, o mercado cubierto.

En el mercado al aire libre había algunos tenderetes con auténticos valientes haciendo frente al frío, aunque me imagino que en otras épocas del año habrá más vida en esta zona. Sin embargo, el mercado cubierto sí que es un sito que merece la pena visitar para pasar un rato agradable. Tiene el encanto de los mercados antiguos, un ambiente muy animado y tanto productos frescos para comprar como comida preparada para tomar allí mismo. Sobre los productos, he de decir que más de la mitad no teníamos ni idea de lo que eran, pero todo esto forma parte del encanto 🙂 .

Imagen relacionada

Kauppatori en la puesta de sol

Por último, presidiendo la zona del “kauppatori” desde las alturas, también se encuentra la catedral ortodoxa Uspenski, que, a pesar de encontrarse a escasos metros de distancia, no puede ser más diferente a la luterana. La ortodoxa es de ladrillo rojo y con cúpulas de cebolla de un tono verdoso, al más puro estilo ruso, y preciosa también, y más por lo exótica que nos puede resultar a los occidentales.

Catedral ortodoxa de Helsinki

Desde el mismo kauppatori es desde donde se coge el ferry para la isla de Suomenlinna, cuya fortaleza es Patrimonio Mundial de la Unesco. El trayecto en ferry dura unos 15 minutos y creo recordar que cuesta unos 5 euros ida y vuelta. Este viaje no lo hicimos pero  lo recomiendan en todos los fotos.

Volviendo a Helsinki, una de las calles principales de la ciudad es Esplanadi, que también empieza en el mismo kauppatori. Se trata de una amplia avenida con árboles y tiendas, muchas tiendas. Tanto en esta avenida como en las calles circundantes encontraréis las típicas tiendas de alta gama (Louis Vuitton y compañía), cafeterías y restaurantes elegantes y tiendas de diversas marcas del aclamado diseño finlandés, entre las que destacan Iittala Marimekko. Son tiendas caras, pero los diseños son chulísimos y si encontráis algo que os guste en la sección de ofertas, puede ser un buen souvenir.

Viajes de un día desde Helsinki

Un viaje de un día típico desde la capital es una visita a Porvoo.
Nosotras no lo hicimos pero debe merecer la pena.

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Porvoo congelado. Así se ve en invierno

El casco antiguo de esta pequeña ciudad es una auténtica maravilla, igual que la orilla del río, toda bordeada de almacenes de color rojizo. Vale la pena pasear por las callejuelas adoquinadas, admirar los antiguos edificios de madera con bonitas fachadas y la curiosa iglesia con campanario exento. Sin embargo, la estampa típica de Porvoo es la de los ya mencionados almacenes rojos a la orilla del río. Para sacar una buena foto hay que cruzar el río y subir una pequeña montaña.

Otra excursión de un día típica y altamente recomendable desde Helsinki es ir a pasar el día a Tallín, capital de Estonia, simplemente cruzando en ferry el estrecho que separa las dos capitales, a través del Báltico. Tallín es una ciudad encantadora y absolutamente medieval que parece sacada de un cuento de hadas. En un post aparte, podéis leer lo que he escrito de Tallín. Si os interesaPreciosas vistas de Tallín leer más de Tallín, pinchad aquí.
Si queréis leer acerca de lo que vimos en Riga, capital de Letonia, podéis pinchar aquí.

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