El desierto rosa de Wadi Rum

Buenas viajer@s,
Uno de los puntos fuertes en un viaje a Jordania es la visita al desierto rosa de Wadi Rum. De hecho, no te puedes ir de Jordania sin pasar al menos una noche en el desierto, bajo las estrellas. El paisaje, la puesta de sol y sobre todo los millones de estrellas convierten este lugar en un sitio mágico.

Panorámica de Wadi Rum

Por su belleza natural y cultura, el desierto Wadi Rum, en Jordania, fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 2011.

Cómo llegar hasta Wadi Rum

Wadi Rum se encuentra al sur de Jordania y conforma un enorme valle donde la arenisca y el granito convergen para mostrar un escenario digno de su apodo, el Valle de la Luna. La población importante más cercana a Wadi Rum es Aqaba.

¿Cómo se llega a Wadi Rum desde las principales ciudades?

Desde Amman;
En coche se tarda unas 3h por la única autovía de Jordania desde Amman, una autovía en buen estado pero no comparable con las europeas.

Con JETT, empresa de autobuses con aire acondicionado, se puede ir al desierto de Wadi Rum en uno de los tres autobuses a la semana, domingo, martes y viernes, con salidas desde la estación de Abddali hacia Rum, la ciudad donde están la mayor parte de los campamentos.

Desde Aqaba;
El Desierto de Wadi Rum se encuentra a tan sólo una hora de viaje en coche desde Aqaba, así que se puede hacer el trayecto en taxi sin problemas, habiendo apalabrado el precio por adelantado, por supuesto.

Desde Petra;
En mi caso, rodeados de unos paisajes increíbles, hice el viaje desde Petra a Wadi Rum en minibus, en una hora y 3 cuartos más o menos.

Todos los trayectos acaban en el Visitor Centre, construido para hacer las veces de entrada principal al desierto y el lugar dónde los beduinos del desierto ofrecen sus servicios, siguiendo un modelo de eco-turismo. Desde aquí puedes contratar los servicios de excursión en jeep y el campamento, todo en un pack.
No sólo en el centro de visitantes, sino en el pueblo de Rum, o en cualquier campamento es posible contratar los servicios de un guía para poder hacer una excursión en 4×4.
Se pueden contratar las diversas excursiones, que empiezan con rutas de 14 km., una hora de duración y unos 30€ hasta las que hacen tours más completos de 68 km. en al menos 8 horas y con un precio de hasta 70€.
Si te apetece más, también puedes hacer diferentes recorridos en quad e incluso hay empresas que organizan trekking y te ayudan si quieres hacer senderismo por el desierto de Wadi Rum.
En otras palabras, adentrarse en la inmensidad del desierto es mucho más fácil actualmente gracias al Centro de Visitantes (www.wadirum.jo). Desde aquí es desde donde el viajero puede organizar su visita.

Foto tomada desde el Visitors center

Sólo cinco minutos después de salir del Visitor Centre, y ya montado en el jeep con el que empezamos a recorrer las dunas del desierto, me di cuenta de que si alguna vez tuve alguna duda sobre si me iba a gustar aquello, era completamente infundada.

El desierto que recorría conformaba horizontes únicos gracias a su arena, que con una paleta de colores rojizos cambiantes, ofrecía unos paisajes vivos que me dejaban con la boca abierta. A pesar del calor, que siendo una época todavía temprana ya dejaba rastros de que iba a ser implacable, la brisa que se producía por el movimiento del jeep era muy refrescante.

Wadi rum encierra multitud de cañones y acantilados e incluso la montaña más alta de Jordania, el Jabal Ramm con 1.734m, por tanto es un lugar ideal para los que disfrutamos de la montaña y del senderismo. No esperéis grandes desniveles, simplemente con el hecho de caminar entre sus formaciones rocosas va dejaros más de una vez boquiabiertos. Su belleza radica en sus colores y en los grandes desfiladeros o cañones por donde Wadi Rum tiene presencia.

El recorrido nos llevó por los lugares que los beduinos consideraban más interesantes de Wadi Rum. Durante el recorrido visitamos alguna de las localizaciones donde se rodó “Lawrence de Arabia”, como el manantial donde relajó su sed, mientras encontrábamos algunas formaciones rocosas más que caprichosas que aparecían en medio de ninguna parte. Subimos a alguna de ellas, algunas para las que nos tuvimos que armar de valor, pero cuyas vistas merecían la pena.

Lawrence de Arabia

Lo que realmente ha hecho famoso a Wadi Rum son las aventuras de un oficial inglés llamado Lawrence de Arabia durante la rebelión árabe contra los Otomanos. No ha habido otro personaje histórico que haya marcado el siglo XX y la forma de entender los viajescomo T.E. Lawrence, más conocido universalmente por Lawrence de Arabia, el cuál pasó largos periplos por el desierto de Wadui Rum, dejando su impronta en el terreno.

Wadi Rum sirvió de sede al príncipe Faisal Bin Hussein y el famoso Lawrence de Arabia, durante la Revolución Árabe contra el imperio otomano durante la Primera Guera Mundial, por lo que se pueden seguir las huellas de este personaje y algunas de las localizaciones donde se rodó la película.

Un ejemplo, es la impresionante formación rocosa conocida como los Siete Pilares de la Sabiduría, como el título del libro de T.E.Lawrence y como homenaje a su historia, y aprovechando que su forma se asemeja a 7 enormes columnas, que abruman desde que las ves a lo lejos.

En el libro de Lawrence Los siete pilares de la sabiduría relata su experiencia militar y humana durante la guerra de británicos, franceses y árabes contra turcos y alemanes, durante la Primera Guerra Mundial.

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Formación rocosa denominada los Siete Pilares de la Sabiduría

Hay que remontarse a la primera guerra mundial, donde un destacado historiador de aspecto menudo y frágil,  es llamado a filas para trabajar para la inteligencia británica, siendo destinado poco después a El Cairo, Egipto. Desde el punto de vista europeo, la historia de Lawrence difiere bastante de la del árabe, posiblemente debido a la película de David Lean, de 1962, que falseó en parte la realidad de este valiente oficial.

De todas formas ambas versiones tienen algo en común, Lawrence de Arabia luchó por la independencia de la región.

Lawrence como buen estratega y conocedor del terreno, aplicó una guerra de guerrillas con el objeto de debilitar al imperio Otomano y así ayudar a ganar la primera guerra mundial. En el fondo, él o el gobierno británico traicionó los verdaderos intereses del Jerife, ya que el objetivo real era aislar a los destacamentos del sur de Arabia para que no pudieran partir al norte a las batallas que se estaban luchando en el territorio de la actual Turquía.

Al final, de lo que casi nunca se habla es lo que pasó realmente. Después de la marcha de Lawrence de Wadi Rum, las promesas hechas al Jerife nunca se hicieron realidad. En vez de crear un estado árabe, tanto Inglaterra como Francia en el famoso tratado de Sykes-Picot,  se repartieron el pastel creando dos zonas, una de influencia inglesa y otra francesa, impidiendo el deseo del Jerife y de Faysal.

Petroglifos esculpidos en la roca

También tuvimos la oportunidad de ver inscripciones y restos de antiguos pobladores nabateos que dejaron su sello en forma de petroglifos esculpidos en roca.

Petroglifos en Wadirum

Este desierto lleva estando habitado desde hace más de 12.000 años, tal y como atestiguan mas de 25.000 tallas en la roca y 20.000 inscripciones que incluso muestra el desarrollo del alfabeto, algo que no sólo me resulto muy interesante, sino que me llevó a viajar tan lejos en el tiempo como nunca antes hubiese imaginado.

Los primeros petroglifos los encontramos en el templo nabateo del barranco de Khazali , situado justo al lado del Centro de Visitantes, realizados por nómadas del siglo II a.C.

También existen inscripciones dentro de una grieta o siq de la cultura tamúdica, anterior a los nabateos, e incluso los más atrevidos pueden adentrarse más en el cañón, siempre con guía y bien equipado, además de las de Anfashieh y Alameleh.

El desierto de Wadi Rum fue un lugar de paso habitual de las caravanas de los nabateos, los mismos que excavaron en las rocas de una garganta del cercano valle de Wadi Araba (unos 100 km al norte de Wadi Rum) la hermosa ciudad de Petra,  de la que os hablo aquí.

Estas rocas enormes esconden la entrada al barranco desde donde ver los petroglifos

En estos barrancos tan estrechos se ven los petroglifos

Los nabateos eran una tribu árabe que controlaba esta zona de Oriente Próximo hace más de dos mil años; conocían a la perfección los secretos del desierto del Wadi Rum, que guardaban con mucho celo: todas las caravanas con destino u origen en la India o China (repletas de especias, seda, perlas, incienso o marfil) debían atravesar este desierto, por lo que los nabateos se convirtieron en una pieza clave en el comercio entre ccidente y Oriente.

Según se iba acabando el día nos acercamos a lo que sería uno de los mejores momentos del viaje: la puesta de Sol en el desierto. Nuestro guía nos llevó a una pequeña colina rocosa en la que nos sentamos a esperar el atardecer mientras saboreábamos un té local. Quizás sea injusto adornar con palabras el paisaje que contemplamos mientras se ponía el sol, pero era una estampa difícilmente repetible en otro lugar del mundo.

 

Dunas en Wadirum

Lugar del desierto donde se va a contemplar la puesta de sol

Durante la puesta de sol

Disfrutando de un precioso atardecer en Wadi Rum

El ocaso del día

Una vez que todo el mundo se adentró en las tiendas del campamento, fuimos a dar un paseo en los alrededores. Durante el mismo, fue en ese momento en el que me di cuenta que existía el silencio. Estamos tan acostumbrados a vivir rodeados de coches, tecnología y movimiento, que olvidamos como se oye el silencio. Ni un solo susurro en todo el desierto, ni tan siquiera ruidos lejanos de animales, nada. Es sobrecogedor encontrarte en un espacio abierto tan grande como aquel, bajo una bóveda infinita salpicada de estrellas, y que sólo alcances a escuchar el sonido ficticio de tus propios pensamientos. Me fui a la tienda a dormir en calma.

La vida de los beduinos en el desierto 

Beduino en el desierto

El nombre de beduino quiere decir “morador del desierto” o, concebido en lengua más vulgar, “allí donde no existe una población fija”. La tribu a la que pertenecen los beduinos de Wadi Rum es la tribu Zalabia.

Beit al-sha’ar, “casa de pelo”, es como los habitantes del desierto llaman a estas carpas donde viven, negras como la noche, que fabrican con piel de cabra. Las tiendas son enorme y está divididas en dos partes, de aproximadamente el mismo tamaño. Muchos beduinos todavía viven en tiendas en el desierto. Otros tienen casas en el pueblo vecino.

La mayoría de los beduinos de Wadi Rum, como casi todos los de Jordania, desde hace tiempo no son nómadas. Muchos de los beduinos de Wadi Rum tienen animales cerca de sus tiendas. Y jeeps para trasladar a los turistas. La experiencia pastoril de muchos de ellos se limita hoy en día a conducir por el desierto a los turistas que viajan desde Amman, la capital, o desde Petra, la antigua ciudad rosada de los nabateos, en excursiones de un día.

Beduinos junto al fuego del campamento

Según nos contaron, a los beduinos les está permitido tener hasta cuatro esposas y, a pesar de lo que nuestra mente occidental nos dicta, no tienen novias al uso. Cuando ven a una chica que les atrae, deben decírselo a su padre, que oficiará de intermediario entre las dos familias. A partir de entonces, al pretendiente se le permitirá ver a la chica en varias ocasiones, siempre acompañada de su familia, para así conocerse mejor. Si todo va bien, se casan en una gran ceremonia, donde la tribu al completo es invitada, y en la que las dos familias estrechan lazos y quedan unidas a través de ese matrimonio. Aunque más adelante pueden tener más esposas (y he aquí nuestra inocencia), no duermen todos juntos bajo el mismo techo, y suelen tener varias viviendas en función del número de esposas que tengan. Por supuesto, no perdieron la ocasión de preguntarnos cual era nuestro equipo de fútbol y es que, como la mayoría de los jordanos, era un seguidor acérrimo de la liga española y del Real Madrid.

Alojamiento en el desierto

Desde el Centro de Visitantes se ofrece la posibilidad de pernoctar en acampada libre. Estos campamentos no tienen ningún tipo de instalación, por lo que es necesario que los visitantes lleven su propio equipamiento.  El único problema que podéis encontrar por la noche son los mosquitos, !increíble!. Para acampar por libre basta con adentraros un poco por el desierto, montar la tienda y pasar una espectacular noche bajo las estrellas

La otra opción es elegir uno de los campamentos beduinos, equipados con instalaciones muy completas que, además, ofrecen actividades de ocio. Pasar la noche en Wadi Rum permite marcharse de este desierto con una de sus imágenes más espectaculares: el amanecer. Hay pocos hoteles en la zona de Rum, el pueblo que da entrada al desierto, pero donde realmente recomiendo dormir es en uno de los campamentos que hay en este desierto, campamentos como los siguientes:

  • Obeid’s Bedouin Life Camp. No te esperes un lujo, todo lo contrario, pero al menos puede pasar la noche bajo las estrellas. La mayoría de los campamentos son de este estilo.

    Obeid’s Bedouin Life Camp

  • Captains Desert Camp. Más caro, pero con muchas más comodidades.

    Captain’s Desert Camp

  • Wadi Rum Night Luxury Camp. He visto este campamento en Internet y me he quedado alucinada. Cuando yo fui no había nada de esto pero hoy en día, he visto que es muy demandado porque además de la céntrica ubicación (como todos), la vista de las estrellas debe ser una pasada y el desayuno y cena tienen muy buena puntuación.

    Wadi Rum Night Luxury Camp

    Wadi Rum Night Luxury Camp

La verdad es que hay muchísimo donde elegir. Aquí podéis ver los 10 mejores campamentos de booking.com en Wadi Rum.

Todos los campamentos tienen una ubicación maravillosa. Las jaimas están limpias, y a pesar de ser noviembre no pasamos nada de frío ya que tienes varias mantas bastante limpias y ligeras.
Teneís todo tipo de alojamiento, desde tiendas de lujo con una decoración exquisita y baño incluido, a tiendas bastante más sencillas o baño a compartir. Todos los establecimientos cuentan con una zona de fogata en la que por las noches se preparan auténticos platos beduinos y los turistas se sientan a cenar alrededor del fuego y contar historias de los viajes. Todos suelen contar con wifi gratuito.
Todos ellos están muy cerca unos de otros, por lo que si tenéis tiempo para echarle un ojo antes de decidir, mucho mejor.

 

Vista al anochecer de las jaimas y zona común

Espero que os haya gustado mucho esta entrada de Wadi Rum. Si queréis leer más entradas de mi viaje a Jordania, pinchad aquí. !Hasta pronto!

 

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