Fin de semana navideño en Edimburgo

Si has decidido hacer un fin de semana navideño a Edimburgo, seguro que lo habrás hecho atraído por la magia que tiene la ciudad en el período pre navidad.

Las celebraciones de las Navidades en Edimburgo se extienden a lo largo de más de un mes, y a finales de diciembre se les une el famoso Hogmanay, el fin de año escocés.

Vista de la ciudad desde la Colina Calton, para mí el mejor lugar para obtener una panorámica de la ciudad

Es una época cautivadora para descubrir la ciudad, aunque, como contrapartida, los días son cortos y el tiempo, poco acogedor. Si viajas a la capital escocesa en estas fechas, prepara los guantes y la bufanda… ¡y apunta estos consejos para visitar Edimburgo en invierno

En invierno, la luz baña Edimburgo durante pocas horas, así que es importante que te organices y las aproveches para los planes al aire libre.

  • En diciembre atardece hacia las 15:40.
  • En enero atardece sobre las 16:00 – 16:45.
  • En febrero, el sol aguanta hasta las 17:00 – 17:45.

En el corazón de la ciudad, la Old Town y la New Town, hay ambiente incluso después de que atardezca, así que puedes visitar los lugares más céntricos un poco más tarde.

Os voy a contar los lugares que podéis ver en un fin de semana de diciembre en esta ciudad tan bella, de mis preferidas en Europa.

Día 1 Pasear por el Old Town de Edimburgo

Old Town

No hay mejor lugar para comenzar a explorar Edimburgo que dando un paseo por la Old Town o la Ciudad Vieja de Edimburgo.

Esta zona, declarada Patrimonio de la humanidad por la Unesco, es una de las más fascinantes de la ciudad, y también una pieza clave para entender su historia. La Old Town no podría explicarse sin la Royal Mile, su arteria principal.

The Royal Mile

La Royal Mile se extiende a lo largo de 1,8 kilómetros. Tiene cuatro tramos. De oeste a este, son: Castlehill, Lawnmarket, High Street y Canongate.

Esta zona, declarada Patrimonio de la humanidad por la Unesco, es una de las más fascinantes de la ciudad, y también una pieza clave para entender su historia. La Old Town no podría explicarse sin la Royal Mile, su arteria principal.

Mapa de la Royal Mile. La Royal Mile se extiende del oeste al este, desde el castillo de Edimburgo al Palacio de Holyrood. En el mapa viene definido por el nombre de sus cuatro tramos; Castlehill, Lawnmarket, High Street y Canongate,

En los siglos XVI y XVII, Edimburgo se articulaba alrededor de la Royal Mile y sufría un grave problema de superpoblación. Los habitantes se apiñaban en precarios edificios de varias plantas y vivían en condiciones insalubres y poco seguras.

Este problema urbanístico propició la creación de la New Town, un nuevo barrio al norte del núcleo antiguo que permitió la expansión de la ciudad. Aunque, tras la ampliación de Edimburgo, la densidad de población de la Old Town descendió, el esqueleto de aquella ciudad abarrotada ha perdurado hasta nuestros tiempos. La Royal Mile se organiza en 4 zonas bien delimitadas:

Castlehill y Castle Esplanade

Estas dos partes de la Royal Mile son las más cercanas al castillo y las más antiguas de Edimburgo, ya que éste fue el origen de la ciudad.

Junto a la puerta de entrada al castillo se encuentra Castle Esplanade, un espacio abierto utilizado en el pasado para la quema de brujas y donde hoy se celebra el Edinburgh Festival.

El Castillo

Al entrar desde la Royal Mile hay que atravesar el esplanade, la planicie que es la sede de un festival anual que se celebra cada agosto en el marco del Festival de Edimburgo y que consta de una serie de desfiles y demostraciones de bandas militares de todo el mundo (particularmente de la Commonwealth) desde 1950. Cada noche, 7700 personas pueden disfrutar del espectáculo gracias a las gradas que se montan en el esplanade.

Si queréis visitar el castillo, deberíais estar allí como máximo sobre las 10 de la mañana, así tendréis que esperar menos tiempo en la cola. La visita completa al castillo os llevará unas 3 horas, por lo que tendréis que estar un poco pendientes para asistir al cañonazo de la 1 en punto. No podéis dejar de visitar la Capilla de Santa Margarita, las Habitaciones Reales, los Honores de Escocia y las distintas prisiones.

el castillo destrás

En el Castillo también encontramos las Joyas de la Corona escocesa, conocidas como los Honores de Escocia, con la corona, la espada y el cetro. Pero para los escoceses, tan importante como las joyas, es la conocida como la Piedra del Destino. Sobre esta piedra, los reyes escoceses se coronaban. La piedra fue robada por encargo del Rey Eduardo I de Inglaterra en 1296 y no fue hasta 1996, cuando la piedra volvió a Escocia, después de varios intentos infructuosos de recuperarla, por parte de los escoceses. Uno de los intentos más célebres fue protagonizado por cuatro estudiantes que fueron hasta la Abadía de Westminster, en Londres, la Navidad de 1950 para llevársela a Escocia. Cuentan que efectivamente la pudieron sacar de la Abadía, pero que después se les rompió. La estuvieron paseando por Inglaterra hasta que la llevaron a la Abadía de Arbroath. Desgraciadamente, la abadía, la devolvió a Westminster.

Lawnmarket

Lawnmarket es la denominación que reciben los pocos más de 100 metros que separan The Hub (iglesia reconvertida en la sede del Festival de Edimburgo) de Bank street, llamada así por conducir al Banco de Escocia.

Debido a su cercanía al castillo, esta parte de la calle es la más saturada de tiendas de regalos. En el número 477b se encuentra Gladstone´s Land, una casa del siglo XVI que ha sido rehabilitada para las visitas.

Las amigas posando en la Royal Mile. en la zona de Lawnmarket Justo detrás nuestro en la foto, verás The Hub, una antigua iglesia gótica que hoy en día sirve de sede para el Edinburgh International Festival. Un lugar muy curioso

High Street

High Street es la parte más conocida de la Royal Mile. En esta zona se encuentra la Catedral de St Giles, la iglesia Tron, algunas tiendas y gran cantidad de restaurantes y pubs que, aunque tienen cierta vocación turística, también son frecuentados por los locales.

La Catedral de San Giles fue erigida sobre un antiguo santuario construido en el siglo IX, para ser consagrada al patrón de los leprosos. se encuentra en la Parliament Square.

Canongate

Aunque hoy es algo que pasa totalmente desapercibido, hasta el año 1856 Canongate fue un burgo independiente. A lo largo de Jeffrey Street, entre Edimburgo y Canongate, se encontraba la muralla que dividía ambos burgos.

En la intersección de la Royal Mile con Jeffrey Street se pueden ver algunos baldosines metálicos que indican dónde se encontraba la puerta de la ciudad. En una de las esquinas se encuentra el pub The World’s End, llamado así porque para mucha gente de Edimburgo este punto significaba el fin del mundo, quien salía por esa puerta probablemente nunca volvía a entrar.

Cuando cae la noche, el tramo de Canongate se queda bastante desierto, por lo que es mejor recorrerlo durante el día.

Abbey Strand

Este pequeño tramo de la Royal Mile conduce desde el final de Canongate, donde se encuentra la Plaza de Parlamento, hasta el Palacio de Holyroodhouse. Casi al final del paseo por la Royal Mile se encuentra uno de los edificios más polémicos que se han construido en Edimburgo en el siglo XXI: el Parlamento Escocés. La obra es producto de la imaginación del arquitecto barcelonés Enric Miralles. Fue inaugurado en septiembre de 2004 y la verdad es que su modernidad, enclavada en la Royal Mile no deja a nadie indiferente. Se realizan visitas guiadas gratuitas, si están interesados ​​en visitarlo por dentro.

Holyroodhouse

El universo de los closes en la Royal Mile

aquí estoy dentro de un close, que se abre como un patio interior

A ambos lados de la Royal Mile comienzan a aparecer callejones (conocidos como closes o wynds) de todo tipo. Algunos son privados y alojan restaurantes, otros son tan oscuros que no permiten ver qué hay más allá.  Lo mejor es explorarlos: algunos recompensan con vistas del centro, otros te llevarán a tranquilas plazoletas escondidas entre los edificios… En las closes radica gran parte del encanto de la Old Town. Uno de los más especiales de este tramo es Lady Stair’s Close, que te conducirá al Museo de los Escritores, y las casitas de Ramsay Gardens también son muy pintorescas.

Los callejones estrechos escapan en dirección norte y sur, desde el Castillo hasta el palacio de Holyrood, y te conducen a veces a patios, otras a jardines, otras a ninguna parte. Uno de los callejones, el callejón de la los preciosos jardines de Dunbar’s Close son uno de los secretos mejor guardados de Edimburgo. una callejuela cercana a la iglesia Canongate Kirk que pasa desapercibida entre tiendas de recuerdos.

Llega hasta el final y ante ti aparecerán los jardines de Dunbar’s Close, donde los senderos, arbustos y flores crean elegantes simetrías. Cuesta creer que un lugar tan plácido se esconda tan cerca de la imparable Royal Mile, y, desde el primer momento, invita a descansar, comer al aire libre o cobijarte en alguno de sus muchos rincones, en contacto con la naturaleza.

White Horse Close

Situado casi al final de la Royal Mile, muy cerca del Holyrood Palace, White Horse Close es uno de los callejones más bonitos de Edimburgo. Aunque el fotogénico patio de casitas que encontrarás hoy en día se remonta a una restauración de los años 60, las piedras de White Horse Close podrían contarnos una larga historia, que se extiende desde las caballerizas del palacio de Holyrood hasta el punto de partida de los transportes que conectaban Edimburgo con Newcastle y Londres. Sin olvidar, claro, la posada que se cree que dio nombre al callejón, que proveía de whisky y comida a los viajeros hambrientos. Hoy en día, la calma reina entre las casitas. Aquí puedes descubrir más acerca de la historia de White Horse Close. si queréis saber más de los closes, en este artículo podréis conocer cuáles son los 10 callejones o closes más bonitos.

Aunque muchos pubs dejan de dar cenas a partir de las 20:30, en la Royal Mile no tendréis problemas para encontrar algún restaurante que cierre la cocina más tarde.

Grassmarket

Una plaza muy bonita que encontramos en este sector de la ciudad es la conocida como Grassmarket Square. Para llegar allí hay que girar por George IV Bridge (entre el Writers Museum y St. Gilles) y después, tomar Victoria Street, una preciosa calle en forma de curva, muy fotogénica, que nos lleva hasta Grassmarket.

Grassmarket es una de las plazas más bonitas de la ciudad.

Con bancos para sentarse y relajarse, o varios restaurantes o pubs para hacer un descanso, la plaza es conocida porque en su momento fue la sede pública de los ajusticiamientos. Entre el 1661 y 1688 fueron ajusticiados en esta plaza más de 100 pactantes (los presbiterianos escoceses que se oponían a la doctrina inglesa). Es célebre la historia popular de una pescadera, Margaret Dickson, que fue llevada a la horca en 1724 acusada de haber matado a su bebé ilegítimo. Cuando la llevaban a enterrar, Margaret Dickson despertó. Al parecer, no había muerto y sólo se había desmayado. Dado que ya había sido colgada, Margaret Dickson no pudo ser ajusticiada nuevamente. Desde entonces, la pena de ahorcamiento, llevaba el epíteto de “hasta la muerte”. Es decir, que nadie podía ser colgado y salir en vida. En la plaza, encontramos un pub, el Margaret Dickson’s Pub, que da homenaje al personaje.

Vista de Grass Market y el pub de Maggie Dickson.

Aquí estamos posando ante el Maggie Dickson PubAdemás de ser utilizada por este macabro menester, la Plaza Grassmarket era uno de los principales mercados de la ciudad. No sólo se podía comprar comida, si no que en la edad media había una zona dispuesta para la venta de caballos y vacas. Es por ello que ya antiguamente había en esta zona varias tabernas y posadas que utilizaban los ganaderos que se habían desplazado a la ciudad en día de mercado. Aún ahora, la plaza está llena de tabernas.

Victoria Street, una calle mágica

posando en Victoria St

Con su pendiente en forma de C, que conecta el puente George IV Bridge con Grassmarket, para muchos Victoria Street es la calle más bonita de Edimburgo.

De lo que no cabe duda es de que es una de las más pintorescas, y también un destino imprescindible si quieres comprar algún recuerdo singular o comer en un buen restaurante.

Aunque Victoria Street se diseñó en el siglo XVIII para crear un acceso hacia la Royal Mile desde el oeste de Edimburgo, West Bow, la parte inferior de la calle, se remonta a tiempos medievales. Algunos rincones del pasaje, como las escaleras que suben hacia Lawnmarket y la Royal Mile, todavía conservan parte del trazado antiguo.

Victoria St. No es difícil imaginar, bajando por Victoria Street, por qué dicen que J.K. Rowling se inspiró en esta calle para crear el bullicioso Callejón Diagón de los libros de Harry Potter, lleno de comercios para los magos. Además, desde el nivel superior de la calle verás, en el horizonte, el colegio George Heriot, que es probable que sirviera de base para Hogwarts

Verás que un lado de la calle está estructurado en dos niveles distintos. El nivel superior, con una terrazas de restaurantes y edificios más altos, desemboca en la Royal Mile, así que tienes dos modos de llegar a Victoria Street: a través de la Royal Mile, y a través del puente George IV Bridge.

Desde el siglo XIX, esta calle de la Old Town albergó talleres de artesanos de todo tipo: peleteros, hojalateros, herreros, carpinteros… La mayoría abandonó la zona en los años 60, pero Victoria Street no ha perdido su relación con el comercio. ¿Qué se esconde hoy en día tras las fachadas de colores?

victoria street

Por un lado, en Victoria Street encontrarás restaurantes donde probar un bocado de Escocia, algunos de los cuales recopilamos en la lista de dónde comer en Edimburgo, de la web masedimburgo, como:

  • Los rolls de cerdo asado de Oink. Solo asan un cerdo al día y, cuando se acaba, ¡la tienda cierra!
  • Desde la pequeña tienda de Mellis, santuario de quesos, emana un aroma inconfundible. Un buen lugar si quieres degustar los mejores quesos escoceses.
  • El pub The Bow Bar ofrece una experiencia de lo más auténtica, con cerca de 150 whiskies distintos.

Victoria St tiene unas tiendas muy curiosas donde comprar artesanía y cosas muy chulas. Si hay algo original en la ciudad, lo encontrarás aquí.

Tip Viajero:
Una recomendación curiosa es apuntarte a los numerosos tours del Edinburgo mágico. Nosotros hicimos varios con ellos y nos encantó la experiencia.
La ciudad es muy especial en cuanto a historias increíbles, fantasmas y misterios sin resolver con lo que hacer una ruta guiada por el Edimburgo mágico para mí es un MUST. Encontrarás todo tipo de rutas por el edinburgo mágico, sangriento o tenebroso.
Una de las agencias más reconocidas se llama The Cadies & Witchery Tours; www.witcherytours.com aunque han ido surgiendo muchos más, también en español, que recomiendo contratar. Uno de ellos es el de la visita guiada del cementerio de Greyfriars, que os cuento a continuación.

Tal vez hayas oído hablar del tour gratis en español por Edimburgo, un recorrido a pie de unas 3 horas por los lugares imprescindibles de la ciudad. La peculiaridad del free tour es que no tiene un precio fijo: al final del recorrido, tú decides cuánto quieres pagar por la experiencia. Puedes elegir entre distintas compañías:

  • Sandemans New EuropeEsta empresa está presente en varias ciudades europeas y ofrece uno de los free tours más conocidos. En su web encontrarás también otros tipos de tour por Edimburgo en español (de pago).
  • Edintours. Esta empresa acaba de estrenarse con free tours diarios por Edimburgo. Además del clásico recorrido por la ciudad, te lleva también a un tour tenebroso gratuito.
  • En este link podéis encontrar mucha info de los tours de Fantasmas en la Ciudad

Iglesia y Cementerio de Greyfriars

Una vez visitada la Plaza Grassmarket, podemos tirar por Cowgatehead (a la derecha), en lugar de por Victoria Street (a la izquierda y por donde habíamos venido), para seguir por Candlemaker Row, que va de subida. Enseguida nos encontramos a mano derecha, una de las entradas del Cementerio de Greyfriars, uno de los más conocidos de la ciudad, porque es donde se ubica una preciosa historia.

Al parecer, a mediados del siglo XIX, un policía de Edimburgo, John Grey tenía un pequeño perrito skye terrier, llamado Bobby. Eran inseparables. Cuando en 1858 murió el policía, fue enterrado en el cementerio de la iglesia de Greyfriars. Según cuenta la leyenda, el perrito, que sobrevivió 14 años a su dueño, no se movió nunca más del lado de la tumba de Grey. Cuando murió el perrito, en 1872, también fue enterrado en los jardines de la iglesia, tumba que todavía hoy puede visitar. Walt Disney se basó en esta historia para hacer una película: Greyfriars Bobby: The True Story of a Dog.

Hay otra versión, mucho más prosaica, que explica que el perrito era sólo uno de los muchos perritos vagabundos que corren por los cementerios y que simplemente era alimentado por el cuidador de Greyfriars, James Brown.

En el cementerio de la iglesia, encontramos muchas tumbas, de las que destacan algunas, en el suelo, que están recubiertas por una enrejado de hierro forjado. Al parecer, uno de los negocios más lucrativos de la época era el de robar los cadáveres enterrados para venderlos a la facultad de medicina, que los necesitaba para sus estudiantes. Es por ello, que a veces, los familiares de los difuntos, mandaban poner estas rejas, para evitar la profanación de las tumbas. El tour que se ofrece por las tumbas del cementerio por la noche parece ser que no deja a nadie indiferente.

Aquí estamos elena y yo posando ante la estatua de Bobby

Día 2 Pasear por la New Town, Calton Hill y Holyroodhouse y Arthur Seat

New Town

A pesar de su nombre, la Ciudad Nueva no lo es tanto: se construyó a finales del siglo XVIII al norte del núcleo antiguo de la ciudad, más allá del valle que hoy alberga los jardines de Princes Street.

Hoy en día, esta parte de Edimburgo sigue siendo residencial, pero aloja también áreas comerciales y de oficinas.

La reconocerás por las hileras de elegantes construcciones de estilo neoclásico y georgiano, conocidas como terraces, distribuidas en nítidas cuadrículas y medias lunas. Son características las fachadas decoradas con columnas y puertas de colores, las escaleras, los sótanos accesibles desde la calle…

Mapa del Edinburgo para el día 2. La calle que cruza por el medio es Princes St, que deja al sur el castillo rodeado por los maravilloso jardines Princes Gardens, A la derecha del mapa, justo al final, encontraréis la imponente colina de Calton Hill.

De sur a norte, tres calles paralelas atraviesan la New Town de Edimburgo:

  • Princes Street, la calle comercial por excelencia de Edimburgo, acompañada del pulmón verde de los Princes St Gardens.
  • George Street, con comercios más exclusivos, y también pubs y restaurantes.
  • Queen Street, mucho más tranquila y bordeada por los jardines privados Queen Street Gardens.

Estas tres calles están flanqueadas por dos amplias plazas: al este, la animada St Andrew Square, y al oeste, Charlotte Square, donde cada verano tiene lugar el Edinburgh International Book Festival.

Más allá del siempre bullicioso centro, la New Town destila tranquilidad, grandiosidad y harmonía.

Vista de Princes St desde la subida de la Colina Calton. El reloj de la torre a la izquierda de la foto es del Hotel Balmoral. El reloj de la torre marca siempre dos minutos más de la cuenta para que los viajeros que se dirigen a la estación de Waverley no pierdan el tren.

Princes St flanquea la ordenada y elegante New Town. Es una calle comercial, donde encontrarás cafeterías y las tiendas de primer orden en Reino Unido. Os dejo por aquí un link muy buen de Cafeterías independientes en esta zona, publicado por la página www.masedinburgo.com

Aunque hoy en día la mayoría de construcciones están ocupadas por tiendas de souvenirs escoceses y de ropa y la mayoría de sótanos originales no se conservan, la arquitectura de la vía resulta todavía grandiosa.

En el extremo este, en la esquina con North Bridge, lo primero que encontrarás es el lujoso Hotel BalmoralEl reloj de la torre marca siempre dos minutos más de la cuenta para que los viajeros que se dirigen a la estación de Waverley, justo debajo del puente, no pierdan sus trenes.

Vista de Princes Street desde el Starbuck Cafe, que tiene unas grandes vistas a los jardines de princes St y del castillo.

Mercado Navideño de Princes St Gardens

Nuestro viaje lo realizamos justo antes del período Navideño del año 2012. Vimos la ciudad repleta de Mercadillos Navideños, ubicados en los jardines de Princes St Gardens. Os dejo alguna foto para que veáis lo bonitos que son.

La colina de Calton Hill 

Calton Hill es uno de los puntos más altos de la ciudad, desde el que se obtienen preciosas vistas de Edimburgo. Para llegar a la cima tienes que realizar una larga caminata colina arriba; se trata de un paseo sumamente interesante y gratificante ya que, a medida que vas subiendo podrás ir observando la ciudad desde diferentes alturas y puntos de vista.

En Calton Hill hay más cosas que ver aparte de sus impresionantes vistas panorámicas, por lo que esta visita no tiene ninguna pérdida. A continuación te contamos qué vas a encontrarte en esta colina de Edimburgo.

El Calton Hill es uno de los cerros más emblemático de Edimburgo y sus vistas son realmente impresionantes.

Cuando llegues a Calton Hill vas a encontrarte con el National Monument, un monolito dedicado a los fallecidos durante las guerras napoleónicas. Fue construido en 1826 por William Henry Playfair con el objetivo de tener en Edimburgo una réplica del famoso Partenón de Atenas. No obstante, se trata de un monumento sin terminar; se dice que antes de concluir la construcción se agotaron los fondos para el mismo y tuvo que dejarse a medias. Muchos lo califican como el gran fracaso de Edimburgo. De todas formas, esta curiosidad es sin duda la que ha conseguido que dicho monumento se haya vuelto absolutamente popular entre los turistas.

Visitar Calton Hill, Edimburgo

National Monument Calton Hill

Holyrood house & Arthur Seat

Recorrido Edimburgo 3 días

Si os queda algo de tiempo, que no lo creo, os recomiendo visitar Holyrood house, justo en el otro extremo de la Royal Mile: el palacio actual de la reina de Inglaterra cuando va a Edimburgo.
Este lugar bien se podría ver al final del Día 1 pero creo que son muchas cosas y este palacio para mí es el más “prescindible”.

Este palacio de estilo barroco te encantará ya que es muy elegante e histórico. Además, también tendrás la oportunidad de perderte dentro de un hermoso jardín inglés lleno de ligustrinas y colores.

Este edificio fue construido en 1128 para convertirse en un monasterio. Funcionó como tal hasta finales de la Edad Media, cuando el rey Jacobo IV decidió modificarlo para convertirlo en un palacio de primera clase. Una de las razones principales para visitar Holyroodhouse es pasear por una vivienda que fue el hogar de los reyes más importantes de Escocia; ¡una experiencia única!

Holyrood Palace está abierto todos los días. De abril a octubre el horario de apertura es de 9:30 a 18:00 (última admisión a las 16:30). De noviembre a marzo está abierto de 9:30 a 16:30 (última admisión a las 15:15). La visita al palacio, la galería real y a los jardines demora unas 3 horas.

Cabe mencionar que durante las visitas de la reina Isabel II al palacio este se encuentra cerrado para el público; si bien estas fechas pueden variar generalmente coinciden con los siguientes días: 14 de abril, 16 – 27 mayo, 27 junio – 8 julio, 25-26 diciembre. Antes de planificar tu visita te recomendamos que chequees las fechas en la página oficial Palacio Holyrood House.

Las tarifas para visitar el Palacio de Holyrood tiene un precio de £12.50 (incluye audioguía en español). La entrada conjunta para el Palacio de Holyroodhouse + la Galería de la Reina es de £16.90. Hay descuentos para estudiantes, menores de 17 años, mayores de 60 y familia numerosa.

Dedica un rato  a pasear por el extenso parque de Holyrood y llegar hasta el lago cercano de St Margaret’s. Si todavía quedan horas de luz, desde el parque puedes subir hacia los peñascos de los Salisbury Crags y la colina de Arthur’s Seat, el punto más elevado de la ciudad. Ambos ofrecen unas de las mejores vistas de Edimburgo, preciosas en especial al atardecer. Subir y volver a bajar de Arthur’s Seat te llevará aproximadamente dos horas.

Arthur Seat

Arthur’s Seat se alza en el corazón de Edimburgo. Es común pensar que su nombre es una derivación de las leyendas deRey Arturo, tal y como aparecen en el Y Gododdin. Sin embargo, también se ha sugerido que puede ser una corrupción de Archer’s Seat (“El asiento del arquero”), dado que esta roca era un punto significativo en la defensa de la ciudad.

Es la colina más alta del parque donde se encuentra, el Holyrood Park, y también de la capital escocesa, con un pico que se estira hasta los 251 metros. Una altitud modesta, pero suficiente para que despunte y puedas verla desde casi cualquier lugar de la ciudad.

Si tienes un par de horas libres en Edimburgo, hoy te proponemos subir a Arthur’s Seat, una excursión muy popular y de fácil acceso. Además de un paisaje, que te transportará lejos de la ciudad, la cima es uno de los mejores miradores de Edimburgo, con una perspectiva que te cautivará. ¿Preparado?

Arthur’s Seat es de origen volcánico, de roca oscura y escarpada. Pero el manto de vegetación que cubre el parque de Holyrood también se extiende hasta esta colina, cubriéndola de hierbas y arbustos que mudan de amarillo a verde intenso o blanquecino a lo largo del año.

El ascenso a Arthur’s Seat no es demasiado exigente, y en la cima encontrarás gente de todo tipo. Pero, antes de subir, ten en cuenta algunas precauciones.

  • Lleva calzado adecuado. Si ha llovido, algo frecuente en Edimburgo, los caminos se embarran y las rocas son resbaladizas, así que necesitarás un buen agarre.
  • Sigue el camino (si quieres). Para subir a Arthur’s Seat hay varios caminos y senderos. No están señalizados, y verás que alguna gente toma atajos por sitios muy empinados. Si vas por los caminos principales no te librarás de la pendiente, pero se siguen con mayor facilidad.
  • Elige un día sin mucho viento. En Edimburgo eso puede ser un reto, pero, si subes en uno de esos días en los que sopla un aire que tumba, en la cima se intensifica y no puedes disfrutar bien del paisaje. Un poquito de viento está bien; de hecho, en el parque suele haber gente volando cometas.
  • Llévate algo de comer y beber para descansar un ratito una vez arriba.

Vuelos a Edimburgo

Easyjet vuela directo desde hace varios años con salida de Madrid Barajas con lo que madrileños, aprovechad las buenas tarifas que ofrece. La salida es alrededor de las 20. 30 pm. El regreso puedes hacerlo por la mañana (08.25 am) o por la tarde a las 17 pm. El precio medio oscila en unos 100€.

Dónde alojarse

La web de Booking nos da este listado de hoteles, estructurados por la proximidad al centro.

La verdad es que es ideal quedarse en la zona vieja, en concreto muy cerca de Grass Market, o en los alrededores de la Royal Mile, con un precio medio de 80-90 €/habitación/noche.

Recomiendo Stay Central Hotel .
El Stay Central Hotel se encuentra a sólo 3 minutos a pie de la histórica Royal Mile. Este hotel económico se halla en Cowgate, en el centro histórico de Edimburgo y a menos de 1 km de Princes Street, y ofrece un ambiente animado.

Otro Muy cerca del anterior es el Ápex City hotel of Edinburgh. El Apex City of Edinburgh Hotel se encuentra en el corazón de Grassmarket, en el centro de Edimburgo, a pocos minutos de la Royal Mile. El hotel cuenta con un restaurante galardonado y habitaciones boutique de categoría 4 estrellas.

The witchery by the castle es un hotel de súper lujo  ofrece una variedad de suites de lujo, cada una de ellas original y con una decoración distinta. Alojarse en este hotel es una pasada pero para la cartera también. Prepara unos 200 E la noche /pax-

Hay opciones mucho más baratas, como el Mercure Edinburgh Hay Market, más alejado del centro pero a medio km de la ciudad vieja y alrededor de 60 E/noche.

La web www.masedinburgo.com nos sugieren los siguientes hoteles en el old town. Pinchad aquí para leerlo.

Dónde comer

Escocia en diciembre, anochece a las cuatro con lo que cenar a las cinco no parece tan descabellado.

No hace falta que sea tan pronto, ya que en casi cualquier restaurante de Edimburgo podrás cenar también más tarde, pero un buen plan para la tarde-noche puede ser cenar y luego acudir a alguno de los mil y un pubs que encontrarás en las calles de Edimburgo.

Algunos pubs tienen música en directo, y con una pinta de cerveza o un dram de whisky podrás despedir el día en un ambiente acogedor. De hecho, muchos pubs también sirven comida tradicional, así que puedes combinar la cena y la pinta. A mí me encanta comer o cenar en los pubs con lo que para mí es la primera opción. Algunas calles donde abundan los pubs son Rose Street, Grassmarket, la Royal Mile…

En este link de la magnífica web masedinburgo os dan unas ideas y sugerencias de restaurantes de la ciudad de acuerdo a vuestro bolsillo.

En la web The List tienes una lista completísima de todo lo que se cuece en Edimburgo, y en Time Out Edinburgh también recopilan buenas propuestas de todo tipo.

Espero que os haya servido esta entrada para preparar vuestro próximo fin de semana en la capital de Escocia. Es una ciudad maravillosa que no sólo merece la pena visitar con buen tiempo. viéndolo con frío y nieve la ciudad tiene un encanto muy especial.

!Hasta pronto!

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