Lanzarote y La Graciosa fuera de temporada

Lanzarote y La Graciosa son dos islas afortunadas de las Canarias. 

La mejor fecha para poder disfrutar de ellas es fuera de temporada, es decir en invierno. En Lanzarote y La Graciosa es muy fácil perderse y desconectar. El agua está gélida y quizás el tiempo algo frío, pero los paseos por sus playas casi desérticas son una maravilla. Quizás no te bañes en diciembre pero la temperatura es magnífica; alrededor de 20 grados de media.

Vista del Paisaje volcánico desde la carretera del Parque Nacional de Timanfaya. Maravilloso

Su silencio y su paisaje, a veces desértico y volcánico, (muy acertado compararla con Marte), la hace especial. En los años 60 Lanzarote estaba condenada al abandono. No tenía agua ni ninguna riqueza (aparente) que compensara su mantenimiento. Entonces, tras años viviendo en Madrid y Nueva York, el artista canario César Manrique volvió en 1966 a su tierra. Él sabía que había en la isla algo muy singular, pero también que estaba a punto de caer en el olvido. Se instaló en ella y empezó a persuadir a los gobernantes de que el futuro pasaba por él.  Deseaba hacer la isla más atractiva para quienes llegaban en busca de esas cosas sencillas que las grandes urbes se encargan de aniquilar, como “ver crecer una flor o ver las estrellas por la noche”, tal y como confesaba durante una entrevista.
Manrique puso en el mapa la isla y la convirtió en un modelo de territorio sostenible y atractivo. El encanto, 27 años después de la muerte de Manrique, sigue intacto.

Recorrer Lanzarote y La Graciosa en cuatro días

Recorrer la isla de Lanzarote en coche es un gustazo. Las carreteras son bastante buenas y se suele tardar unos 45 minutos en cruzar la isla de norte a sur. En esta web podrás encontrar información valiosísima de Lanzarote. Yo os voy a contar los lugares que más me han gustado, un poco fuera del circuito turístico de Puerto del Carmen, entre ellos, Playa Papagayo, la zona costera de El Golfo, al oeste de la isla, bordeando con el Parque Natural Timanfaya. Otros lugares magníficos son los viñedos de La Geria, la maravillosa Playa Caleta de Famara al norte y la guinda del pastel, que es la isla de la Graciosa.

Mapa de Lanzarote. Al Sur está Playa Blanca y Playa Papagayo. Al Oeste de la Isla se encuentra la Playa de El Golfo cerca de la bonita población de interior de Yaiza y los Hervideros (al sur del Golfo). Al norte se encuentran las Cuevas de Los Jameos del Agua (al este de la isla), el mirador de El Rio al noroeste y la isla de la Graciosa. Hay muchos lugares más que visitar como Puerto del Carmen y la Costa Teguise, al este de la isla,  pero repletos de turistas.

Día 1 Playa Blanca,  Playa Papagayo & Los Hervideros

Playa Blanca & Playa Papagayo

Tomamos como base donde pernoctar el sur de la isla en concreto Playa Blanca.

Playa Blanca está ubicada al sur de Lanzarote y en los últimos años se ha consolidado como el tercer enclave turístico de la isla. Galardonada en varias ocasiones por su pulcritud, esta zona agradable y tranquila es ideal para el descanso de toda la familia.

En el paseo marítimo de Playa Blanca, en los aledaños del pueblo antiguo, hay  todo tipo de restaurantes, tiendas y bares, así como en las calles paralelas al paseo. Otra de las zonas a visitar es la del puerto deportivo, plagada de servicios de calidad y de reciente construcción. En esta zona también encontrará un nuevo centro comercial donde realizar sus compras.
En cuanto a las playas cabe destacar las turísticas Playa Dorada y Playa Flamingo, de fina arena blanca y muy cercanas a los pricipales hoteles de la zona.

Foto de Playa Dorada en la localidad turística de Playa Blanca

Pero sin duda son las Playas de Papagayo las que se llevan la palma.

Un entramado de calas de fina arena blanca que harán las delicias de sus visitantes. Se puede acceder a pie o en bici, pero la distancia es grande, por lo cual se recomienda acceder a estas calas en coche (al tratarse de una reserva natural se nos exigirá un “peaje” por coche de 3 Eur).

Playa Papagayo, una de las mejores playas de la isla y del mundo, no tendrá nada que ver si la visitas fuera de fechas estivales. Como recomendación, Playa del Congrio es una de las calas de esta costa donde con suerte no encontrarás a nadie. El sur de Lanzarote apenas tiene una carretera que lo comunica con el resto del mundo. No obstante, ésta se resiste a acabar en la tranquila y veraneante Playa Blanca y continúa su trazo en paralelo al Atlántico. El objetivo final es acerar al viajero hasta Punta Papagayo, el extremo sureste de la isla que se sigue manteniendo virgen hasta nuestros días.

Parque natural Playa Papagayo

De hecho, ni siquiera se vio afectada por la oleada blanquecina con la que Manrique salvó a Lanzarote de toda horterada. El silencio es el dueño de las diferentes playas y calas a las que los coches solo pueden acceder pagando. Así se conserva el remanso que hoy en día sigue cautivando a los Lanzarote-lover más experimentados que encuentran en estos arenales un rincón salvaje incorrupto donde pasar el día sin artificios.

Un 6 de diciembre de 2015 hice esta foto en la maravillosa cala de Playa Papagayo, Como veis, está prácticamente vacía. La temperatura era de alrededor de 19 grados. Ideal

Playa del Congrio, junto a la de Papagayo. Al fondo se ve Playa Blanca.

Desde Playa Blanca también puede embarcarse para conocer la cercana isla de Fuerteventura, realizando un trayecto en barco de unos 25/35 minutos según el ferry que escojan. Las enormes playas de Corralejo con sus dunas blancas y aguas cristalinas o las kilométricas playas del Sur como Jandía harán que la visita a Fuerteventura merezca la pena.

Si quieres pasar a la isla de Fuerteventura, puedes pinchar aquí. Hay tres navieras diferentes que cubren el trayecto Playa Blanca y Corralejo al norte de Fuerteventura, de una duración de aproximadamente 25 ó 40 min dependiendo de la naviera elegida y entre 5 y 10 trayectos al día por naviera.

Los Hervideros

Se trata de una serie de acantilados de formas imposibles que se encuentra hacia el norte de la popular localidad de Playa Blanca, con dirección a El Golfo, y que al que acuden numerosos turistas por ser un fenómeno de lo más extraño. Esta zona costera cuenta con gran número de grutas submarinas, nacidas a partir de la lava solidificada y de la erosión. Su nombre hace referencia al increíble efecto que se produce cuando las olas se introducen en el laberinto de cuevas con una potencia tal, que parece como si el mar estuviese bullendo e hirviendo. Los visitantes podrán recorrer senderos practicados en los acantilados y presenciar el efecto desde lo alto.

Paisaje volcánico y lava junto a los hervideros. Nosotros no tuvimos demasiada suerte con la marea.

A Los Hervideros hay que ir sobre todo cuando la mar está brava, pues es entonces cuando el mar “hierve” y golpea contra las cuevas bajo nuestros pies y todo aquel que hace esta visita con el mar “rabioso” se lleva un subidón de adrenalina pues este lugar se vuelve inhóspito, y es que en sus entrelazadas cuevas de lava una vez golpeadas por las olas del mar, éstas saltan al aire formando una nube de agua haciendo uno de los espectáculos dignos de fotografiar en Lanzarote más bonitos.

Es importante anotar que la entrada a los Hervideros es gratis, pero lo que sí advertimos que en un día de mar embravecido no recomendamos llevar niños y si lo hacemos tener muchísima precaución con los niños, pues pueden ocasionarnos algún susto. Es necesario anotar que estamos a escasos 2 km del Lago Verde o Laguna de los Clicos y del pequeño pueblo marinero de el Golfo donde se recomienda comer o cenar pescado.

Paisaje volcánico y lava junto a los hervideros

Día 2 El Golfo y hiking por el Parque Natural Timanfaya, Jaiza y La Geria

El Golfo y hiking por el Parque Natural Timanfaya

También al sur de la isla y muy cerca de los hervideros se encuentra esta curiosa laguna de agua salada de un color esmeralda, provocado por las aguas donde vivían unos curiosos mariscos primitivos llamados clicos. Marciana al 100%. Literalmente. Este paisaje es el Charco de Los Clicos, en El Golfo; es una formación curiosa de una laguna de agua verde, dicen que por un alga, frente al mar. El choque del azul del mar, el verde y la arena negra es impactante.

Mapa de la zona El Golfo y Parque Natural Timanfaya que recorrimos caminando durante un par de horas. El Parque Infantil es el lugar desde donde comienza el camino de la costa hacia la playa del Paso, y Parque natural del Timanfaya, de zona volcánica y suelo de lava.

El Golfo es un anfiteatro abierto al océano que se formó a raíz de las erupciones de 1730. La laguna que ocupa el fondo del semicírculo surgió debido a la inundación del cráter. Su color verde se debe a las algas que habitan en su superficie.

El volcán está formado por toba porosa, la cual, por acción del tiempo ha creado formaciones espectaculares. El mar pasa por medio del cráter formando una hermosa playa negra que contrasta con el verde del Lago, comunicándose con éste por medio subterráneo.
Este lago ha sido declarado Reserva Natural, por lo que el baño está prohibido. Realmente, El Golfo, es uno de los escasos y raros ejemplos del hidrovulcanismo, una actividad de origen volcánica que sucede a niveles de poca altitud.

Un lugar que nos dejó anodadas porcser tan especial fue el paseo que hicimos al norte de la Población de El Golfo, caminando por un mar de lava durante unas dos horas. El sendero parte desde el parque infantil, justo al norte de la población de El Golfo. El trayecto discurre junto al mar atravesando kilómetros de lava y parando en playas de arena negra preciosas, como El Paso.  Este paraje tan impresionante pertence al Parque Natural de Timanfaya.

La playa volcánica de El Paso, accesible desde El Golfo

La playa volcánica de El Paso, accesible desde El Golfo

La playa volcánica de El Paso, accesible desde El Golfo

Camino de lava que recorrimos junto a El Golfo. Al fondo de la foto, el negro de la lava es mucho más intenso.

Camino de Lava de El Golfo

El Parque Nacional de Timanfaya es negro, pedregoso y brutal, parece una bajada al mismísimo averno. Los volcanes ejercen siempre una atracción especial. Hay pocos y su aire somnoliento los convierte casi en seres animados. Merece la pena la entrada al Centro de Visitantes también obra del ubicuo Manrique y desde allí comenzaremos la ruta oficial (que no es la que realizamos nosotras desde la costa).

La leyenda dice que, en 1972, a los astronautas del Apolo 17 les enseñaron imágenes del Timanfaya para que se fueran haciendo una idea.

Yaiza y La Geria

El pueblo de Yaiza es el núcleo municipal y se encuentra en el borde del área sepultada por las erupciones volcánicas de 1730 y 1736. Precisamente, la crónica fundamental de las erupciones fue narrada por el entonces párroco de Yaiza, Andrés Lorenzo Curbelo. Se trata de uno de los pueblos mejor conservados del Archipiélago canario, cuenta con diversos premios de embellecimiento, sensación que percibe el visitante al pasar entre sus calles y casas en extremo cuidadas y adornadas con variedad de plantas y flores. Frente al ayuntamiento se haya la parroquia de Nuestra Señora de los Remedios, patrona del municipio, cuya festividad se celebra el 8 de septiembre. Yaiza sobresale entre los pueblos de la isla por su cuidado paisajístico y su respeto a la arquitectura tradicional.

Resultado de imagen de yaiza lanzarote

Yaiza

Paisaje de La geria

 

Tras el empacho de naturaleza salvaje en la zona del Parque Natural Timanfaya, necesitamos un vino. Volvemos al interior, a la zona de la Geria, donde visitamos una bodega. La Bodega de El Grifo, una de las más antiguas de España. Aquí podéis visitar su web.
Allí conoceremos la malvasía, la uva local y las mismas gerias. Esta es la forma de cultivar la vid en la isla, una solución ancestral que consiste en unos muros de piedra negra que protegen la vid del viento.

Mapa de la zona. A la izquierda del mapa justo debajo del Paque Nacional de Timanfaya se encuentra  el Golfo. A su derecha el parque Natural de los Volcanes que recorrimos a pie. Al sur se ubica el pueblo de Yaiza. En La Geria,  más al norte de la isla, se encuentra la bodega El Grifo

Es Curiosísimo el paisaje de viñedos que os encontraréis en la carretera, en especial en el interior de la  isla, en la Zona de La Geria y la población de Yaiza. Os recomiendo probar estos vinos. Están buenísimos.

Día 3 La Caleta de Famara & Casa Museo César Manrique 

La Caleta de Famara

La Caleta de Famara es ideal para pasar un día de playa dando paseos interminables. Su impresionante acantilado, te ofrecerá unas vistas maravillosas del “río” entre Lanzarote y La Graciosa. Además, con suerte, si el día no está nublado, podrás fotografiar en la arena mojada el reflejo del Risco de Famara en la playa. Si no te has atrevido antes con el surf, encontrarás los mejores cursos para iniciarte en esta zona.

Vista del risco desde la playa de Famara

Desde la carretera, el macizo de Famara impresiona. Resulta enorme, como un gigante acogedor, y a sus pies una playa de arena fina y limpia.  Y al fondo de este camino serpenteado de arena de jable se llega al pequeño pueblo de La Caleta, un peculiar enclave de pescadores y visitantes ilustres, que a pesar del tiempo y sus avances, hasta mediados de los 70 no tuvieron agua ni luz. El pueblo mantiene la mayor parte de sus calles como siempre, sin asfaltar, sólo cubiertas con arena blanca de la playa.

A principios del siglo XX, cinco familias procedentes de Soo y Teguise: los Tavío, Morales, Batista, Padrón y Machín decidieron instalarse definitivamente en la Caleta tratando de huir de la pobreza extrema que padecían en el campo. Esta parte de la costa norte de Lanzarote, a un tiro de piedra de La Graciosa, posee una inmensa riqueza pesquera, y estos primeros inquilinos probaron fortuna en un intento de mejorar sus vidas.

Caleta de Famara

Casa Museo Fundación César Manrique

Mapa con las localizaciones de Famara y Tahíche

En este tercer día, tras un magnífico día aprendiendo surf en la Playa de Famara, y en nuestro camino de vuelta al sur, Playa Blanca, podemos acercarnos al pueblo de Tahíche, donde visitaremos la Fundación César Manrique. Aquí vivió el artista desde que llegó de Nueva York en 1966 hasta 1988. Es  otro ejemplo de unión de vida-obra-entorno. La vivienda aprovecha las burbujas volcánicas y esto le da una personalidad tremenda.  La piscina, tan característica de su trabajo, juega un papel importante: supone la presencia de agua en un terreno desértico.

César Manrique (1919-1992) nació en Arrecife, Lanzarote. Elaboró un nuevo ideario estético, que denominó arte-naturaleza/ naturaleza-arte, en el que integra distintas manifestaciones artísticas, que pudo concretar en sus obras paisajísticas, un ejemplo singular de arte público en España: Jameos del Agua, Mirador del Río, Jardín de Cactus, también en Lanzarote.

Tras su muerte, en 1992, esta casa se convirtió en la Fundación César Manrique. Visitarla es la mejor idea para comprender la relación del artista con la isla. Tal y como  desvela Alfredo Díaz, portavoz de la fundación: “Es una de sus primeras obras, y en ella están todas las claves de su ideario artístico“. Desde la muerte de César la fundación ha ganado ya más de 20 litigios contra hoteles ilegales (unas 12.000 camas paralizadas).

Casa del Volcán. Fundación César Manrique. Tahíche

Cuando volvamos a la isla, porque volveremos, visitaremos la siguiente casa donde vivió el artista, en Haría, que acaban de abrirla como Casa Museo.

Día 4 El Mirador del Río & La Graciosa

El Mirador del Río

Mirador Del Rio lanzarote La GraciosaEl Mirador del río es la obra cumbre de Manrique  y es demasiado magnética como para ser obviada. Se trata de una vista panorámica adaptada al turismo desde donde mirar a la pequeña isla Graciosa. Desde aquí se puede imaginar cómo es la vida en este recóndito lugar o bien tomar la decisión de descender, coger un barco en Órzola para cruzar hasta esta cápsula de naturaleza.

El Mirador del Río es uno de los centros turísticos de Lanzarote diseñado por César Manrique en 1973 sobre un antiguo asentamiento militar llamado “Batería del Río”.

Destinado a proteger la posición durante la guerra con Estados Unidos por la soberanía de Cuba a finales del siglo XIX.  Esta impresionante obra se encuentra completamente mimetizada con su entorno en la pared del Risco de Famara, siendo casi imperceptible desde los alrededores.

Foto de La Graciosa desde El Mirador del río. La población visible es la Caleta del Sebo

Mapa del norte de Lanzarote, donde se encuentra el Mirador del Río.

Ya en su interior podemos observar unos amplios ventanales que inundan de luz toda la estancia, desde la cual podremos ver unas magníficas vistas hacia el denominado Archipiélago Chinijo “La Graciosa, Montaña Clara, Alegranza y los Roques del Este y Oeste”.

La Graciosa

La octava isla canaria es un pequeño lugar escondido que enamora. Con razón es considerada el secreto mejor guardado de Las Canarias. Si quieres desconectar de verdad, sentir el latir de la tierra y el mar, recuperar la serenidad de una vida en la que siempre vamos demasiado rápido, La Graciosa es tu destino.

La Graciosa forma parte del archipiélago de Chinijo. Un conjunto de tres islas mayores y pequeños islotes que conforman el Parque Natural del Archipiélago de Chinijo. La Graciosa es la más grande y la única habitada (700 habitantes). Está separada del extremo norte de Lanzarote por una estrecha franja oceánica de un kilómetro y es precisamente Lanzarote el lugar desde el que se puede acceder a La Graciosa.

Guía de supervivencia en la isla de los placeres

Paisaje volcánico y desértico de la Graciosa.

A la isla se accede en barco, bien propio o desde Lanzarote. Hay pequeños barcos de línea y rutas de ferry que te acercan desde el pueblo de Órzola, en un trayecto que dura sólo 20 minutos y te deja en el único pueblo donde están todos los hostales y restaurantes de la Graciosa, Caleta del Sebo. El precio ronda los 20 Eur ida y vuelta.

Para conocer los horarios del ferry, pinchad aquí

Horario de barcos
Desde Lanzarote (Órzola) a La Graciosa
08:00 / 08:30 / 09:00 / 10:00 / 10:30 / 11:00 / 11:30 / 12:00 / 13:00 / 13:30 / 16:00 / 16:30 / 17:00 / 17:30 / 18:00 / 18:30 / 19:00* / 19:30*** /20:00**
* del 01 de mayo al 31 octubre / **del 01 de julio al 20 octubre / ***del 01 de julio al 25 de octubre
Desde La Graciosa a Lanzarote (Órzola)
07:00 / 08:00 / 08:10 / 08:40 / 09:30 / 10:00 / 10:30 / 11:00 / 11:30 / 12:30 / 15:00 / 15:30 / 16:00 / 16:30 / 17:00 / 17:30 / 18:00* / 18:30*** /19:00*
*del 01 de mayo al 31 octubre/ ** del 01 de julio al 20 octubre / *** del 01 de julio al 25 de octubre

Una vez en la Graciosa, encontraréis el pueblo de la Caleta del Sebo, ya que es allí en el mismo puerto donde te dejará y recogerá el ferry. El pueblo lo dejarás atrás muy rápido ya que lo primero que te apetece nada más llegar es caminar por la isla e inspeccionarla.

Foto de La Caleta del Sebo desde el interior de la isla. Al fondo Lanzarote

 
La Graciosa quizás sea uno de los pocos lugares que conozcas donde aún no hay carreteras asfaltadas. Todo es naturaleza, playas paradisíacas rodeadas de dunas blancas y volcanes; esta isla casi desértica en medio del Océano Atlántico anima a no hacer nada y a dejarse hacer por el entorno.
Hay varias rutas para hacer, caminando o en bicicleta.
Aquí todo es “orgánico”: no se alquilan coches ni motos pero sí 4×4 para superar el terreno rocoso o bicicletas. Un recorrido alrededor de la isla es más que necesario: las sendas son muy sencillas, llanas y preciosas.
Para los más deportistas, se recomienda hacer parte de la ruta Pedales de Lava, la vuelta definitiva a Lanzarote y La Graciosa a dos ruedas.
Una de las rutas, la ruta sur, de La Graciosa empieza, cómo no, por Caleta del Sebo. Desde la capital graciosera, partiremos en dirección oeste con Montaña Amarilla, al suroeste de la isla, marcada en el horizonte como objetivo. A la salida del pueblo nos encontramos con el campamento de la bahía de El Salado. A los veinte minutos de pateo, tropezamos con la playa de El Salado. A pesar del ambiente seco, la costa se ve sometida por abundantes poblaciones vegetales que cruzan de sur a norte la isla. El agua es clara y espera tranquila a que rompan su parsimonioso estado. Dan ganas, pero recomiendo esperar a un estado más avanzado del camino  para llegar a la montaña amarilla, playa de La Cocina. 

La Montaña Amarilla y la Playa de la Cocina, al sur de la isla de la Graciosa

Superada esta pequeña cota, presenciaremos la explosión de colores de Montaña Amarilla. Su base es de color mostaza (de ahí su nombre), pero su espectacularidad proviene de la combinación con el granate de su bajita cúspide. El caminante que visita La Graciosa, en ningún momento se imagina la existencia de la sugerente calita que une mar y tierra. Es la playa de La Cocina. 

Esta ruta se puede ver en el mapa a través de la línea negra que bordea el trazado a seguir desde Caleta del Sebo.

Lo normal es que notes el viento tan fuerte en La Graciosa

Resultado de imagen de playa de las Conchas Graciosa

Playa de las Conchas desde el aire

Esta segunda ruta está pintada en el mapa e implica coger el camino desde Caleta del Sebo hacia el norte. Pasamos por el centro de la Isla, dejando a un lado la Montaña del Mojón y cogiendo el camino que bordea la costa oeste para llegar a y llegar hasta La playa de las Conchas, uno de los destinos preferidos, y Baja del Ganado.

Playa de las Conchas, isla La Graciosa

Playa de las Conchas, Isla la Graciosa

La playa de las Conchas impone con su gran arenal “virgen” donde se aprecia la inmensidad del océano Atlántico. Pero lo mejor de todo esto es que casi no hay gente, puedes estar en todas estas playas solo. Es tu momento para estar en contacto con la naturaleza.

Alucinante la Playa de las Conchas en La Graciosa. Hay que tener mucho cuidado con las corrientes. Varios turistas han muerto ahogados por la fuerza de las mareas.

Otra de las playas en las que practicar el dolce far niente es Baja del Ganado, de arena blanca y aguas celestes que contrastan con las rocas volcánicas negras de su entorno. Se encuentra junto a la Playa de las conchas, al  noroeste de la isla.

Por último, os doy unas pinceladas del pueblo de la Graciosa. La Caleta del Sebo no es un sitio repleto de turismo y locales para ello. Son sólo unas cuantas calles “asfaltadas” de arena de playa, casitas de una o dos plantas, todo pintado de blanco y azul o verde, y en cada esquina, alguna embarcación en proceso de ser restaurada. El encanto se apodera de los rincones de La Graciosa.

Podéis alojaros en el Hotel Girasol, con vistas a un pequeño puerto de barcos pesqueros. Si quieréis comer, aquí manda, evidentemente, el pescado. Es un pueblecito pesquero, así que podéis imaginaros lo increíble que lo hacen, lo generosos que son los platos y los precios asequibles. Recomiendo el Restaurante El Marinero. Para desayunar, sin duda alguna, tenéis que pasar por la Panadería Quela, tienen dulces muy ricos, e incluso podéis compra allí mismo bocadillos para hacer picnic en la playa.

Cómo llegar

Por útimo, quería contaros acerca de las aerolíneas que viajan a Lanzarote desde Madrid y Barcelona para que busquéis las mejores ofertas con tiempo. Si habéis leído el post, sabréis que para llegar a la Graciosa, necesariamente debéis volar primero a Lanzarote.

Desde Madrid, Ryanair, Iberia e Iberia Express operan a diario con vuelo directo a Lanzarote.
Desde Barcelona, Ryanair, Vueling Iberia e Iberia Express operan a diario con vuelo directo a Lanzarote.
Los precios pueden oscilar desde 50 Eur a 300 eur de media con lo que cuanto antes saquéis el billete, menos pagaréis.

!Hay muchas opciones para encontrar el mejor vuelo así que a ponerse a mirar ofertas!

Bueno hasta aquí, podéis leer mi post de la visita a las dos islas de Lanzarote y La Graciosa en cuatro días. Espero que lo hayáis disfrutado. Este es el primer post que escribo de las islas Canarias pero podéis leer acerca de otros destinos de España en la categoría de “Escapadas por España

!Hasta Pronto!

« | »

2 comentarios

  • Victor says:

    Conozco bien lanzarote y soy un enamorado de la gracioso, y desde luego no se puede quitar ni añadir una coma, me ha encantado leerlo y revivir la isla.
    Destacaría en la graciosa la visita a la isla de Alegranza y sus jameos.
    En pocos años la Graciosa será como formentera y perderá su encanto.

    • Barbara Garcia says:

      Amigo Victor. Muchas gracias por tu comentario. 🙂
      Debes saber que la primera vez que supe de la Graciosa fue por unas fotos que pusiste en Fb con tu familia (creo que desde el Mirador del Río) y me encantó el lugar. Muchas Gracias por inspirarme.
      La verdad es que es una isla chulísima, como Lanzarote. Esperemos que sepan sus políticos conservar la singularidad de las islas y no permitan que se masifiquen.
      Muchas gracias y un abrazo enorme
      🙂

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *