El hiyab y la revolución islámica en Irán

Buenas viajeros,

Hoy os hablo del hijab (velo femenino) y sus implicaciones sociales desde la revolución islámica en Irán en 1979 hasta la actualidad. Mi reciente viaje por Irán ha sido muy interesante, ya que me ha permitido conocer la realidad cultural y social de primera mano, así las múltiples prohibicciones en cuanto a vestimenta femenina e implicaciones políticas y culturales.

La Revolución Islámica en Irán

Antes de la Revolución Islámica de 1979, Irán era un país muy distinto del de la actualidad. Era secular, occidentalizado y permitía una buena cantidad de libertad y cultura. Hoy estamos habituados a ver el cuerpo de las mujeres iraníes tapado con el hiyab o velo, vestimenta que viene determinada por ley.

Nos cuesta pensar que, en un pasado reciente, las mujeres gozaban de mayor libertad en el país. Y es que desde la década de los años 30 a la de los 70 Irán experimentaba una época de libertad creciente para la mujer, que más tarde se vio truncada en los años 80. Aquí podéis leer un artículo en el que os explican con fotos y texto el cambio tan brusco en las formas de vestir de las mujeres antes y después de la revolución.

El hiyab y la revolución islámica en Irán

La moda femenina en Irán antes de la revolucion islámica, 1979

En 1979 el Ayatolá Sayyid Ruhollah Jomeini lideró una revolución por la que derrocó a Mohammad Reza Pahlevi, quien había ejercido como Su Majestad Imperial desde el año 1941. Con Ruhollah Jomeini se rompieron los lazos con Occidente y se abrió el camino a la constitución de la República Islámica de Irán, razón por la que el chador volvió a imponerse en los años 80 hasta la actualidad.

El Hiyab (velo) y la revolución en Irán

Es un pañuelo que las mujeres musulmanas utilizan para cubrir sus cabellos y, a veces, su cuello.  Deja totalmente al descubierto el óvalo de la cara y no impide la comunicación. Su tamaño, color y colocación depende de las costumbres de cada comunidad, de cada país, así como de la intención de quien lo luce.

La policía “moral” iraní vigila a toda la población femenina: 40 millones, entre mujeres y niñas. Los agentes conducen por toda la ciudad, y tienen facultades para dar el alto a cualquier mujer y examinar su vestimenta, estudiando detenidamente cuántos mechones de cabello tiene a la vista, la longitud de sus pantalones y su abrigo y la cantidad de maquillaje que lleva.

El hiyab y la revolución islámica en Irán

Aquí estoy, en la mezquita de Isfahan, plaza de Isfahan, Irán

El castigo por dejarse ver sin velo en público puede ser de detención, pena de prisión, multa o latigazos. Todo eso por el “delito” de ejercer su derecho a llevar puesto lo que quieran.

Incluso cuando una mujer lleva el cabello cubierto con un velo, puede considerarse que no cumple la legislación sobre la indumentaria si, por ejemplo, deja a la vista unos mechones de pelo o se estima que su ropa es demasiado colorida o demasiado ajustada. Son innumerables los casos de mujeres abofeteadas, golpeadas con palos e introducidas en furgones por la policía “moral” a causa de su vestimenta.

El Corán no prescribe el uso del ‘hiyab’, sino que simplemente ordena la modestia, la decencia y el pudor a la hora de mostrar públicamente el cuerpo. Las turistas deben llevar este atuendo en public si van a Irán. Yo por eso siempre recomiendo viajar en primavera otoño, cuando no es verano. El hiyab acaba dando mucho calor y es molesto.

El régimen islámico en Irán, en cuanto se alzó en el poder en 1979, impuso que las mujeres iraníes utilizaran en público el hiyab (velo); a pesar de las protestas y las encendidas manifestaciones, cuatro décadas después, la policía iraní sigue controlando la forma de vestir de la gente aunque se venda que el uso del velo es voluntario.

En este artículo de El Mundo podéis ver cómo ha cambiado el aspecto de la vestimenta  en la cabeza de la mujer iraní desde comienzos del siglo xx a finales del mismo.

El hiyab y la revolución islámica en Irán

Evolución del velo en el siglo XX (irán). Fuente: elmundo.es

Mujeres en la revolución islámica

Hengameh Golestan

Foto de la fotógrafa, Hengameh Golestan, tomada en marzo 1979, en una manifestación donde las mujeres luchaban contra la obligatoridad del Hijab, recientemente impuesto por ley.

Hengameh Golestan es una pionera, visionaria y valiente fotógrafa iraní que ha dedicado casi toda su vida a documentar lo que pasa en Irán; su pasión son las personas, y es por eso que en sus fotografías ha capturado a mujeres, niños, familias, bodas, escenas de la vida cotidiana o el último día que las mujeres fueron sin velo en Marzo del 79.

Durante la revolución islámica, Golestan capturó momentos de rebelión por parte de todas esas mujeres que tomaron las calles y no estaban dispuestas a aceptar tal símbolo de sumisión; mujeres de todas las profesiones, estratos sociales y condiciones, participaron en una enorme manifestación que terminó de manera violenta con ataques y apuñalamientos en las calles de Teherán.
Ya lo decían en «Persépolis», «Morir como martir es inyectar sangre en las venas de la sociedad», y, a veces, la única manera de hacer crecer la sociedad es estar contra ella, y demostrar que es así.

El hiyab y la revolución islámica en Irán

Página del comic Persépolis, un imprescindible para conocer la realidad del país. Esta foto indica la doble vida de las mujeres, estando en público y en la intimidad de su hogar, desde la proclamación de la revolución

Hijab, chador, niqab y Burka

El «hijab» es la prenda más común del mundo musulmán: es una bufanda/chal/pañuelo que envuelve la cabeza y cubre el cabello. A veces también cubre el cuello y las orejas, pero no necesariamente. El ‘hiyab’ no cubre el rostro, el ‘burqa’ y el ‘niqab’ sí. A continuación podéis verme en Yadz, Iraán, donde es obligatorio llevarlo en público y en Amán, Jordania donde no es obligatorio.

El ‘chador’ es una prenda que utilizan generalmente las mujeres chiíes, mayoritarias en países como Irán o Irak. Suele ser de color negro y se compone de una larga ‘abaya’ que esconde la forma del cuerpo femenino y un velo que cubre cabellos y cuello. Deja al descubierto la cara y las manos. 

El chador se usa en Irán para entrar en lugares muy religiosos como Qom, ciudad Santa (al menos este fue el único lugar donde su uso era estrictamente obligatorio. En el resto de mezquitas y lugares santos, el hiyab fue suficiente.  El uso del chador no es obligatorio en Irán, pero sí el del «hiyab», un punto no exento de controversia sobre el que el líder supremo, Ali Jameneí, ha dado su opinión.

El uso del chador se generalizó en Irán durante la dinastía Qayar, a finales del siglo XVIII, pero fué prohibido temporalmente por el shá Reza Pahleví en la década de los 30 del siglo pasado en el marco de su política de modernización del país al estilo Occidental.

El ‘niqab’ es un conjunto de color negro que se compone de un amplio tocado para el cabello y el cuello, un velo que recorre la cara de oreja a oreja y tapa la nariz y la boca dejando al descubierto la fina franja de los ojos, y una ‘abaya’ o túnica amplia hasta los pies. Muchas mujeres lo complementan con guantes para ocultar sus manos. Su uso proviene de las sociedades del Golfo, en especial de Arabia Saudí, pero se está extendiendo en países como Egipto. El Niqab se usa a menudo con un hijab y Abaya (vestido). Cubre el rostro y lo único que muestra son los ojos. Es común en los países del Golfo, especialmente en Arabia Saudita.

El ‘Burka’ o Burqa es común en Afganistán y es un cuerpo completo que cubre con una jaula sobre el rostro y los ojos, por lo que un observador ni siquiera puede ver los ojos de una mujer.
El ‘burqa’ es una túnica que cubre totalmente a la mujer, de la cabeza a los pies, y que sólo deja ver a través de una rejilla a la altura de los ojos. Se utiliza principalmente en Afganistán. Su uso en los países árabes y Europa es totalmente minoritario. 

Estas dos últimas prendas no tienen nada que ver con el Corán o el Islam. Se trata de vestimentas ligadas a tradiciones tribales y a costumbres culturales, totalmente ajenas a los países del Magreb y el Mashreq, por ejemplo.

Mujeres iraníes en la actualidad y el hijab

En el 2018 vimos en los periódicos varias noticias acerca de varias mujeres que hacían su pequeña revolución al quitarse el velo en las calles de teherán. Desde entonces decenas de mujeres iraníes han realizado el mismo gesto que la primera de ellas, Vida Movahed, que fue liberada más tarde, aunque aún pesan cargos sobre ella. Hace menos de dos meses (14 de abril 2019) se le condenaba a un año de cárcel por quitarse el velo en público. Aquí podéis leer la noticia completa.

Masih Alinejad

El gobierno iraní atribuye la autoría intelectual de estas protestas a Masih Alinejad, una periodista y activista de origen iraní, que ha promovido desde EEUU campañas anti hijab.

En la última de sus campañas en el 2018 alentaba a protestar los miércoles quitándose pañuelos blancos y por ello se denomina #WhiteWednesdays (miércoles blancos, en inglés). En su página My Stealthy Freedom anima a las mujeres a desvelarse y mostrar sus fotos en acciones que promueve desde 2014. “Las mujeres han dejado de tener miedo. Ahora es el gobierno quien teme a las mujeres”, dice Alinejad en sus redes sociales.

Aquí os dejo un video documental en español donde Masih es entrevistada

Nasrin Sotoudeh

Entre las defensoras de los derechos humanos en Irán destaca también la abogada de derechos humanos y activista  Nasrin Sotoudeh. Sotoudeh, que se ha ofrecido a defender a las hijas de la calle Revolución, afirma que este movimiento ”Es pacífico y atrae la atención del público internacional”.

Sotudeh fue detenida en septiembre de 2010 bajo los cargos de «propaganda contra el Estado» y «reunión y confabulación con fin de atentar contra la seguridad nacional». En enero de 2011, fue condenada a 11 años de cárcel y 20 de inhabilitación para practicar la abogacía y de prohibición de salir de su territorio nacional, sentencia que vería reducida al recurrir a 6 años de prisión y 10 años de inhabilitación profesional. Amnistía Internacional lanzó una campaña urgente para reclamar su liberación, considerando que se trata de una presa de conciencia en riesgo de sufrir torturas y malos tratos.

El 12 de marzo de 2019, fue condenada a prisión en Teherán, tras haber sido acusada de varios delitos relacionados con la seguridad nacional. La sentencia  dictamina una pena de 38 años de prisión y 148 latigazos. Algunos la han acusado de defender a las mujeres que se oponen a las leyes obligatorias sobre el hiyab, lo que contribuyó a empeorar su condena. La petición de Amnistía Internacional para exigir al Líder Supremo de Irán la liberación inmediata e incondicional de Nasrin Sotoudeh y la anulación de la sentencia ya cuenta con más de 146.000 firmas en España.

A continuación, podéis leer un artículo reciente de muchas mujeres iraníes en la actualidad, mujeres trabajadoras, modernas, rompedoras que luchan por la libertad. Se merecen lo mejor.

Mujeres iraníes en la actualidad. Extracto reportaje de la revista #mujerhoy, del periódico #elmundo

Posted by Barbara Garcia on Saturday, May 18, 2019

Espero que os haya gustado e interesado este artículo. Irán es un país apasionante que me ha cautivado. Si pincháis aquí podréis leer todas las entradas de mi viaje por el país.

En breve os seguiré contando acerca de vestimenta tradicional o trajes del mundo. Pinchando aquí puedes acceder a todas las entradas de esta sección.

Hasta pronto

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