Ruta de ciudades medievales de Transilvania, Rumanía

Buenas viajeros,

Rumanía es uno de esos países infravalorados que está modernizándose en los últimos tiempos, además de ser un país muy completo y desconocido. Hoy os hablo de la ruta de las ciudades medievales más bonitas de la región de Transilvania.

Introducción

Algunas de las ciudades medievales mejor conservadas de Europa, sobre todo Sighisoara, Brasov,  Sibiu y Cluj Napoca, se encuentran en la región de Transilvania, Rumanía.

A mediados del siglo XII, los colonos sajones llegaron al centro de Transilvania desde las regiones de Luxemburgo, Lorena, Mosela, Rin y Valonia (noroeste de Europa). Llamaron a su nuevo hogar ‘Siebenburgen’ (Septem Castra in Latin) después de fundar siete ciudades amuralladas: Bistrița (Bistritz), Brașov (Kronstadt), Cluj-Napoca (Klausenburg), Medios (Mediasch), Sebeş (Mühlbach),  Sibiu (Hermannstädt) y  Sighisoara (Schassburg).

Os hablaré en este post de cuatro de estas ciudades (Brasov, Sibiu, Sighisoara y Cluj Napoca) y de alguna más pequeña como Viscri, que fue ampliamente fortificada y de gran interés.

Cómo llegar

Comenzando nuestro viaje en la capital del país, Bucarest, adonde hemos volado desde Barajas con la aerolínea Wizzair, nuestro roadtrip nos llevará a visitar las siguientes ciudades medievales en Transilvania, todas preciosas y están excelentemente conservadas.

Acabamos el viaje, que duró una semana, en la ciudad de Cluj Napoca.
Esta me gustó bastante más que Bucarest
por ser muy moderna, de ambiente universitario pero con bastante por visitar. Para regresar a Madrid, puedes hacerlo desde varias ciudades rumanas pero también desde el aeropuerto de Cluj Napoca y con Wizz Air.

Brasov, la ciudad de Stalin

Está situada a 166 kms de Bucarésy y 264 kms de Cluj-Napoca. La conocida como “ciudad de Stalin” durante el telón de acero es hoy día una de las localidades más célebres de Rumanía por su posición estratégica en Transilvania. Son muchos los viajeros que visitan Brasov para disfrutar de sus vías empedradas, callejones y casas medievales.

Piaţa Sfatului (plaza del Consejo) Brasov. Foto de Internet

Calles de Brasov. Foto de Barbiegirl Travels Arts

Brașov fue fundada en 1211 por los caballeros Teutónicos y desarrollada en el siglo xiii por los sajones de Transilvania, convirtiéndose en un próspero centro comercial entre el Este y el Oeste. La ciudad creció protegida por fuertes murallas y bastiones de esta época.

Biserica Neagra, Brasov. foto de Barbiegirl Travels Arts

En 1945, los sajones de Brașov son deportados a la Unión Soviética.
La influencia comunista se dejó notar en la ciudad: entre el 8 de septiembre de 1950 y el 24 de diciembre de 1960, Brașov se llamó «La Ciudad Stalin», en honor al líder comunista.

Rodeada por los montes Cárpatos, es famosa por la imponente Biserica Neagra, Biserica Neagra, la iglesia Negra (de estilo gótico), y sus animados bares. La iglesia negra se empezó a construir en el siglo XIV. Debe su nombre actual a un gran incendio en 1689 provocado por tropas de los Habsburgo que dejó sus piedras oscuras.

Plaza Sfatului

Piaţa Sfatului (plaza del Consejo), Brasov. Foto de Barbiegirl Travels Arts

La Piaţa Sfatului (plaza del Consejo) se encuentra en el adoquinado centro de la ciudad, la cual está rodeada de edificios barrocos de colores y alberga la Casa Sfatului, un antiguo ayuntamiento que se ha transformado en un museo de historia local.

De ella parte la strada Republicii, la principal calle comercial que ver en Brasov, peatonal y llena de tiendecitas y terrazas.

Recomiendo en esta zona los restaurantes La Ceaun, y Gaura Dulce, que son dos de los locales más apreciados de la ciudad, ubicados en la plaza en la primero y en una calle aledaña el segundo. Ambos sirven comida típica rumana y tienen precios muy económicos. Tomamos sopa, salchichas, cabagge rolls y de postre, strudel de manzana.

Puerta de catalina, sistema fortificado de Brasov,  de 1556. Foto de Barbiegirl Travels Arts

Murallas y puertas fortificadas

Muy próximas al centro se encuentran las murallas que protegían Brașov, hoy día casi embebidas por las casas.
Desde la llegada de los sajones, en el siglo Xii, la ciudad se vio atacada por los turcos y mongoles con lo que comenzaron a construir fortificaciones. La mayoría de las fortificaciones se construyeron entre el 1400 y 1600 (murallas, puertas y torres defensivas).

Barbiegirl Viajera en Brasov

La Puerta de Santa Catalina es la única puerta que ha sobrevivido de la época medieval. Realizada en 1559 por el gremio de los sastres, es muy bonita. Se puede ver encima de la entrada un escudo de la ciudad. Una corona sobre un tronco de un árbol.

Además, si el tiempo no acompaña, como me pasó a mí, hay unos cuantos museos en Brasov que puedes visitar y si viajáis en invierno, veréis que Brasov es un importante centro de deportes de invierno, donde están las mejores estaciones de ski del país, como la estación de Poiana. Además, a sólo unos kilómetros de Brasov está el famoso castillo de Drácula, el castillo de Bran, del que os hablaré más adelante. Por último, esta zona es perfecta para ver osos en libertad. De hecho, puedes hacer una visitar a un santuario de osos en libertad.

Viscri, el pueblo de Carlos de Inglaterra

Viscri es un pueblo súper colorido, patrimonio de la Humanidad. Con menos de 500 habitantes, es uno de los lugares que te recomiendo visitar en Rumanía. Te encantarán sus coloridas fachadas, sus calles con esencia de pueblo tradicional anclado en el pasado y su iglesia fortificada. Si todo esto no te convence, deberías saber que está declarado como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Viscri desde la lejanía. Foto de Barbiegirl Travels Arts

Casas con fachadas de colores en Viscri

Viscri se encuentra a poco más de una hora desde Brasov y unos 40 minutos desde Sighisoara.

Carteles en el pueblo de Viscri, Rumanía. Foto de Barbiegirl Travels Arts

Sus casas antiguas pintadas de colores, las gallinas y ocas corriendo por las calles, sus tiendas de artesanía y por supuesto su iglesia fortificada, una de las más bonitas de Transilvania, han recobrado su antiguo atractivo.

Dedica una tarde o una mañana a esta excursión y os mostrará la cara más auténtica de mundo rural en esta región de Rumanía.

Casa típica del pueblo de Viscri, Rumanía. Foto de Barbiegirl Travels Arts

Uno de los aspectos de mayor interés en Viscri es que se trata de un pueblo que fue habitado por sajones desde el siglo XII, cuando el Rey Gesa II los invitó a trasladarse a este lugar en los bosques de Transilvania.
De hecho, enseguida te darás cuenta de que la señalización y los letreros en las casas están en alemán. Algo que sorprende muchísimo al encontrarnos en lo más profundo de Rumanía. Aguantaron guerras e intentos de invasión, hasta que fueron obligados a marcharse. Pocos sajones quedan hoy en día en Viscri, aunque algunos permanecen y nuevas generaciones parecen haber regresado a recordar sus orígenes.

El pueblo se compone principalmente por una calle central a cuyos lados vas a encontrar casas con fachadas pintadas de colores, y letreros que indican el año de su construcción. La mayoría son alojamientos y/o restaurantes.

Muy bonito el pueblo de Viscri, Rumanía. Foto de Barbiegirl Travels Arts

Casa del Rey Carlos de Inglaterra

Otro punto curioso de Viscri es que el rey Carlos de Inglaterra tiene una casa aquí. A carlos le resultó el pueblo tan coqueto que se enamoró de él. Tanto, que en 1996 se compro allí una “casita” y creó un consejo para mantener el carácter y la identidad de Viscri, desde su arquitectura a sus tradiciones.

¡En serio! Se puede visitar de Martes a Domingo de 10 a 19h por apenas 15 lei (aproximadamente 3€ al cambio).

De hecho, en la casa puedes ver una panel con info de la la línea genealógica del Rey Carlos III y es que tiene línea directa con el Rey Vlad, el Empalador, el famoso rey Vlad Drácula, cuyo castillo visité y os contaré en otro post.

Casa de Carlos de Inglaterra en el pueblo de Viscri, Rumanía. Foto de Barbiegirl Travels Arts

Iglesia fortificada de Viscri

Además otro de los puntos fuertes es la iglesia fortificada de Viscri. Se trata de una Iglesia Evangélica cuyos inicios se remontan al siglo XII por obra de la etnia húngara de los székely. Fue ampliada en varias ocasiones y fortificada desde finales del siglo XV hasta el siglo XVIII.

Iglesia fortificada de Viscri, Rimanía. Foto de Barbiegirl Travels Arts

Patio interior de la fortificación de Viscri, Rumanía. Foto de Barbiegirl Travels Arts

Fue allá por el siglo XII cuando los sajones germanos llegaron a Transilvania.
Venían como colonos invitados a ocupar esas tierras por Hungría, a cuyo reino pertenecía entonces parte de la región que hoy es rumana.  Era mano de obra perfecta para trabajar en la minas y con ellos activar la economía de la región. Pero los húngaros necesitaban también de los sajones para defender la frontera de turcos y tártaros.

Antes los ataques y amenazas invasoras de los pueblos que querían cruzar Europa por territorio húngaro, los sajones comenzaron a fortificar sus iglesias a partir del siglo XIII. Una de ellas fue la de Viscri, que como el resto de iglesias fortificadas sajonas de Rumanía cuenta con una alta muralla que rodea al templo, torres de vigilancia y espacio suficiente para acoger a los habitantes del pueblo en caso de ataque.

Con sus altas murallas y sus torres defensivas, puede parecen un pequeño castillo. Y es que al final en eso se convirtieron estas iglesias sajonas fortificadas: en castillos en los que el pueblo pudiera permanecer si la localidad era atacada.

Me pareció una maravilla estas iglesias que se convertían en ciudades amuralladas donde proteger a pueblos enteros. Muy recomendable visita.

Sighisoara, la ciudad natal de Vlad Tepes

Torre del reloj de Siguisoara, Rumanía. Foto de Barbiegirl Travels Arts

Declarada Patrimonio Mundial de la Humanidad, Sighisoara es conocida internacionalmente por ser la ciudad natal de Vlad Tepes, el personaje a quien siglos más tarde identificarían como el sanguinario vampiro Conde Drácula.

Esta ciudad conserva uno de los cascos antiguos medievales más coloridos y coquetos del Viejo Continente.  Lo que hay que ver en Sighisoara se apiña básicamente en su recinto fortificado.

Sighisoara es otro de esos lugares Patrimonio de la Humanidad que Rumanía guarda como tesoros dentro de sus fronteras y que merece ser visitado en un viaje a Rumanía. En el caso de Sighisoara, un tesoro hermanado con otro, en este caso alemán y también Patrimonio de la UNESCO desde 1999: la ciudad de Dinkelsbühl, en Baviera.

Vista de la ciudad desde la Torre del Reloj, Sighisoara., Foto de Barbiegirl Travels Arts

Torre del Reloj

Para conocer Sighisoara os recomiendo cruzar las puertas de la ciudad amurallada para encontrar de frente el mayor atractivo de la ciudad, la Torre del Reloj, que seguramente os recordará al reloj astronómico de Praga.

Siguisoara, Rumanía. Foto de Barbiegirl Travels Arts

En su momento fue la entrada principal a la ciudad y una de las catorce torres que tenía la fortaleza y de las que hoy solamente quedan nueve.

Ubicada al este de la ciudadela, su altura es de 64 metros y es uno de los lugares más destacados que ver en Sighisoara. Si bien la torre data del siglo XIII, el reloj que la da nombre es del siglo XVII.

Ese reloj contiene un carrillón con figuras de 80 cm de altura. Lo que si pudimos ver fueron esas figuras de cerca desde el interior de la torre.

Desde lo alto de la Torre tienes unas vistas fantásticas de la ciudad.
No te lo pierdas y sube a la torre para contemplar la belleza de la ciudad.

Vista de la ciudad desde la Torre del Reloj, Sighisoara., Foto de Barbiegirl Travels Arts

Piazza Cetatii

Piazza Cetatii, Sighisoara. Foto de Barbiegirl Travels Arts

Después entraréis en la Plaza Cetatti, un lugar que, durante los años del terror, se usaba para los actos públicos más importantes, desde ferias de artesanía y mercado de hortalizas hasta procesos por brujería y ejecuciones públicas con el espeluznante método de empalamiento. En sus antiguos edificios se han instalado en la actualidad tiendas de recuerdos y restaurantes.

Desde lo alto de la Torre del Reloj se puede ver la Stradela Cetății que me llamó la atención por sus pequeñas casas de colores.

Placa en la fachada

Casa natal de Drácula

Muy cerca de la Torre del Reloj está la casa en la que nació Vlad Tepes. Su exterior se ha restaurado con mucho acierto, y su interior está ocupado por el restaurante Casa Drácula.

Un cartel en el exterior anima a entrar y visitar la habitación en la que vino al mundo uno de los personajes rumanos más conocidos fuera de la fronteras del país. Aquí comimos.

Me pareció un lugar que aunque es muy turístico, es un clásico y hay que ir y degustar los platos más característicos del país.

El edificio amarillo es la casa natal de Dracule y actual restaurante de Sighisoara. Foto de Barbiegirl Travels Arts

Foto del rey Vlad en su ciudad Natal, Siguisaora.

Ciorba du Fasole

Ciorba du Fasole

Uno de los platos principales es el Ciorbă de fasole cu ciolan.
Es el plato típico de Rumanía que se sirve en un cuenco de pan; es una rica sopa o guiso espeso de alubias con carne ahumada. Los ingredientes principales son Alubias blancas, codillo o costillar de cerdo ahumado, verduras como cebolla, zanahoria y pimiento, y hierbas como tomillo o eneldo. Se vacía una hogaza de pan rústico redonda para usar la corteza como recipiente comestible, permitiendo comer el pan empapado en el caldo caliente

Otro plato muy popular es el Sarmale.
Son deliciosos rollitos de carne (ternera, cordero, cerdo o pollo) envuelto en hojas de col condimentada con ajo, cebolla y especias, suelen ir acompañados de polenta o mamaliga, que es como lo llaman en Rumanía.
El sarmale es uno de los platos típicos de Rumanía más populares.

Sarmale

Además, Siguisoara tiene unos cuantos lugares más que visitar como la Scara Şcolarilor (escalera escolar).  Es una una escalera de madera cubierta (Scara Şcolarilor) que se construyó en el siglo XVII. En algún momento tuvo 300 escalones de los que hoy solamente quedan 175. En lo alto tienes una panorámica muy bonita de la ciudad.
Una vez arriba, además de ver la antigua escuela se puede dar un paseo hasta la entrada de la Iglesia de la Colina.

Justo frente a esa iglesia se encuentra el cementerio alemán de la ciudad, recuerdo del pasado sajón de Sighisoara. Es un lugar muy evocador, rodeado de vegetación y perfecto para olvidarse durante un rato del ajetreo de las calles de la ciudad. La torre que se ve en uno de los extremos del cementerio, cerca de la iglesia, es la Torre de los Orfebres.

En Sighisoara nos salió el sol después de unos cuantos días de lluvia intensa. Lo aprovechamos de terracitas sentadas al sol

Al sol, en Sighisoara, Rumanía. Foto de Barbiegirl Travels Arts

Sibiu, la Ciudad de la Cultura y la ciudad espía

Barbiegirl Viajera celebrando la Semana Santa en Sibiu, Rumanía.

Seguimos esta ruta por Transilvania y hacemos parada en Sibiu, una agradable ciudad que cuenta con varias plazas importantes y calles anchas que invitan al paseo (tienen mayores dimensiones que las de Sighisoara o Brasov).

Fueron, de nuevo, los sajones los que en el sxii la poblaron. La ciudad en sí es obra de los sajones que le otorgarían el nombre de Hermannstadt. Al igual que pasó en Sighisoara, en el siglo XIV los gremios adquirieron un papel fundamental en Sibiu y la convirtieron en el principal asentamiento de los alemanes en Transilvania durante bastantes años.

Por aquel entonces, este territorio era parte del reino de Hungría, pero dos siglos después, los otomanos se pusieron a repartir estopa por el área y provocaron su división en tres principados.  La ciudad de Sibiu llegó a ser capital del Principado de Transilvania entre 1692-1791 y 1849-1865.

Ojos de Sibiu. Foto de Barbiegirl Travels Arts

Los ojos de Sibiu

Los llamados “Ojos de Sibiu” son los curiosos tragaluces con forma de ojo que hay en muchos tejados de la ciudad y especialmente en este sector. Aunque algunas fuentes sitúan su origen en el siglo XVla mayoría hablan del XIX y creen que tuvo que ser idea de algún lugareño, ya que sólo se ven en Sibiu y localidades vecinas como Biertan.

Pese a que pueda parecerlo, su finalidad no era asustar a los malos ni atraer a los turistas. El objetivo era, simplemente, ventilar los áticos, el lugar donde solían almacenarse los alimentos perecederos.

Piata Mare (la Gran Plaza)

Detrás mío se encuentra la Torre de la iglesia luterana de Silbiu, Rumanía. Foto de Barbiegirl Travels Arts

Si la comparamos con los lugares visitados hasta ahora, veremos que, gracias a la declaración de Ciudad de la Cultura que obtuvo en 2007, se han rehabilitado gran parte de sus e dificios centenarios y ofrece una imagen renovada.

Catedral Luterana Santa María de Sibiu

Entre los templos religiosos de Sibiu, uno que no debes perderte es la iglesia luterana del s XIV, situada en la plaza principal, con una impresionante torre. Si te decides a subir sus centenares de escalones, podrás observar a vista de pájaro una inmejorable panorámica de la localidad.

Esta iglesia lutaerana es la catedral  de Santa María de Sibiu (Biserica Evanghelică alboroto Sibiu) es la iglesia más destacada de la ciudad, famosa por su estilo gótico en Transilvania, Rumanía. Su campanario de 73,34 m de alto es un punto de referencia ciudadano. Las cuatro torretas, situadas sobre el campanario, eran una señal para hacer saber a los extranjeros que la ciudad podía sentenciar a muerte. Pertenece a la iglesia luterana, de la germanófona Iglesia evangélica de augusta confesión de Rumanía.

Catedral luterana Santa María de Sibiu. Foto de Barbiegirl Travels Arts

Palacio Bruckenthal, Sibiu

En la Plaza se encuentra el Palacio Brukenthal, un museo decano que ver en Sibiu. El palacio fue levantado por y para el barón Samuel von Brukenthal a finales de siglo XVIII. Este magnate era el gobernador del Principado de Transilvania por aquel entonces, y, por lo que sea, amasó perricas y una inmensa colección de arte. Aunque en vida ya abrió las puertas de su humilde morada para que los mundanos pudieran ver su colección, en su testamento ordenó la apertura del palacio como museo público en 1817. De esta forma, el palacio Brukenthal se convirtió en el primer museo del actual territorio de Rumanía, función que sigue desempañando en la actualidad.

El Puente de las Mentiras (Podul Minciunilor)

Puente de las Mentiras, Sibiu, Foto de Barbiegirl Travels Arts

Si continúas deambulando por la Pequeña Plaza terminarás llegando al llamado puente de las Mentiras, un paso peatonal entre esta plaza y la consiguiente Huet. Esta pasarela de hierro fundido fue terminada en 1859 y su nombre es una confusión lingüística. Como el puente no estaba construido sobre pilares, en alemán se le llamó Liegenbrücke, que traducido significa puente Tumbado, palabra casi homófona con Lügenbrücke, puente de las Mentiras.

Mentiras son todas las leyendas que se crearon después para explicar su apodo como la que dice que se puede derrumbar si sueltas alguna patraña mientras lo cruzas.De nuevo en tierra, no olvides caminar por el Puente de Hierro, conocido popularmente como el Puente de las Mentiras:

cuenta la leyenda que su estructura chirría cuando quien lo atraviesa no dice la verdad. Aunque es un curioso mito, su auténtica y única finalidad es unir dos de las principales plazas de Sibiu.

Catedral Ortodoxa de la Santísima Trinidad

Catedral Ortodoxa de Sibiu, Romanía. Foto de Barbiegirl Travels Arts

Para terminar, Silbiu es la ciudad de las dos catedrales.  La segunda de ellas es la catedral Ortodoxa la Santísima Trinidad (Sfânta Treime), que por cierto es la más impresionante. Construida en el estilo de una basílica bizantina, inspirada en Santa Sofía, con las agujas inspiradas en la arquitectura religiosa transilvana y elementos barrocos. Por fuera no tanto, pero su interior me dejó con la boca abierta. Para mí sorpresa es de principios de siglo XX, ya que viendo los murales que la decoran habría apostado por algo mucho más antiguo.

La Iglesia de la santísima trinidad, construida por los Jesuítas a principios de siglo XVIII. De estilo barroco, alberga tres enormes campanas en sus 47 metros de torre. Como curiosidad, estas campanas, colocadas originalmente en el XIX, fueron confiscadas y fundidas en 1916 (qué casualidad, durante la Primera Guerra Mundial) y restauradas unos años después.

Cluj Napoca, capital de Transilvania

A esta ciudad se le considera la capital extraoficial de la región de Transilvania. Alberga varias universidades, vida nocturna y monumentos que datan de las épocas sajona y húngara. Fue tras la conquista de Transilvania por el Reino de Hungría cuando Cluj-Napoca empezó a ganar más peso.

Durante ese período, llegaron además un buen puñado de alemanes étnicos que colaboraron con el reino húngaro a derrotar a Ladislao Kán. Este noble húngaro gobernaba Transilvania, pero muy al margen de los designios de su reino, por lo que tenía enfadado a propios y extraños. Como premio a la colonia alemana por su contribución, Carlos I de Hungría (el rey Carol para los amigos), concedió a Cluj el estatus de ciudad real libre a principios del siglo XIV.

Cluj Napoca es la segunda ciudad más poblada del país y por eso, se entiende que haya vuelos directos desde varios de nuestros aeropuertos (Madrid, Barcelona, Málaga, Zaragoza, Valencia o Alicante) con la aerolínea Wizzair. Merece la pena visitar esta ciudad porque es diferente al resto de las ciudades de Rumanía. Me pareció una ciudad muy joven,con mucha  gente sentada en terrazas (aunque también el clima estuvo de nuestro lado).

Plaza Uniri o Plaza de la Unión

Matia Corvin y la iglesia San Miguel al fondo, Cluj Napoca. Foto de barbiegirl Travels Arts

La Piața Unirii, el que en mi opinión, es el lugar más bonito que ver en Cluj. Este es el centro neurálgico de la ciudad, donde todo tiene lugar. Aquí la gente va y viene, caminan, se sientan a tomar café, se hacen fotos o sencillamente admiran la majestuosidad de la Iglesia de San Miguel.

Piața Unirii, Cluj Napoca, decorada para Semana Santa. Foto de Barbiegirl Travels Arts

Es un gusto pasear por la conocida plaza de la Unión, llamada así en homenaje al ya descrito acontecimiento de 1918 en el que todos los territorios históricos habitados por rumanos pasaron a formar parte del estado de Rumanía. Aunque también podría llamarse así porque allí se unen varios de los edificios y monumentos más icónicos que ver en Cluj-Napoca.

Destaca también el Monumento a Matia Corvin, antiguo rey del Imperio austrohúngaro durante el siglo XV y que nació en Cluj-Napoca.

La plaza alberga también los palacios Banffy, Josika, Rhedey y Wass o, mi favorito, el antiguo hotel Nueva York, hoy conocido como hotel Continental

Iglesia de San Miguel (Biserica Sfântul Mihail)

Como os decía, se encuentra en la Piața Unirii, la cual preside orgullosa como uno de los mayores emblemas de Cluj Napoca. Se construyó en el siglo XIV y es de estilo gótico, una característica que puedes apreciar en su interior (de acceso gratuito).

La iglesia de San Miguel es la segunda iglesia católica más grande de Transilvania, superada únicamente por la Iglesia Negra que pudimos conocer en nuestra visita a Brasov.

Matia Corvin y la iglesia San Miguel al fondo, Cluj Napoca. Foto de barbiegirl Travels Arts

Bulevard Eroilor

La esquina sudeste de la plaza conecta con la calle de los Héroes (bulevard Eroilor). Más allá de su épico nombre, esta es una de las arterias comerciales de Cluj-Napoca. Allí encontrarás tiendas, bares, instituciones y otro tipo de edificios que, sólo desde fuera, entran por los ojos. Además, si sigues hasta el final, (tranquilo, no es muy larga), llegarás a otro de los imperdibles de Cluj-Napoca, que es la Plaza Avram Iancu.

Bulevard Eroilor, Cluj Napoca. Foto de Barbiegirl Travels Arts

La plaza Avram Iancu

Catedral de Nuestra Señora de la Asunción, Cluj Napoca.

Sólo tienes que buscar la sobredimensionada estatua de Avram Iancu para saber que has llegado hasta otro punto clave de la ciudad. Como dato, el bueno de Avram fue un abogado elevado a la categoría de héroe por su importancia en el alzamiento de los rumanos contra los húngaros a mitades del XIX.

Además de su efigie, en esta plaza también hay varios edificios públicos importantes, pero, por encima de todos destaca la catedral ortodoxa que creo que fue de las más impresionantes de todas las que vi.

Plaza Avram Iancu, Cluj Napoca. Rumanía

Iniciadas tras la anexión de Transilvania a Rumanía, la catedral de Nuestra Señora de la Asunción (Adormirii Maicii Domnului), construida a base de hormigón armado y ladrillo, supera los sesenta metros en su punto más alto.

Me acuerdo que el Domingo de Ramos estuvimos frente a esta iglesia y me llamó mucho la atención lo creyentes y religiosos que son los rumanos. Había cientos de personas agolpadas a las afueras de la iglesia, esperando que los feligreses salieran y hacer espacio para que otros entrase.

Por dentro, la catedral ortodoxa de Cluj Napoca es realmente bonita.

Catedral de Nuestra Señora de la Asunción, Cluj Napoca.

El teatro nacional

Justo enfrente de la catedral está este vistoso edifico que alberga tanto a la compañía teatral Lucian Blaga como a la ópera nacional rumana. Este teatro de estilo barroco fue empezado a construir en 1904 y terminado dos años después en lugar de un antiguo mercado de madera. La arquitectura de esta ciudad me pareció muy espectacular, posiblemente por la influencia húngara.

Aquí estoy con el teatro Nacional detrás mío y frente a la plaza Avram Iancu. Foto de Barbiegril Travels Arts

Bueno, ya tenéis las pinceladas de la ruta de las ciudades medievales más bonitas de la región de Transilvania, en Rumanía. Quedan cosillas en el tintero como los castillos, los montes cárpatos e iglesias ortodoxas que uno no debe perderse. Os lo contaré aquí.

!Nos vemos pronto en el próximo viaje!

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