Sudáfrica. Safari Reserva Privada Parque Kruguer

….. Y comienza nuestra aventura y Safari en la Reserva Privada del Parque Kruguer, Kapama Buffalo Camp. Esa mañana nos pegamos un madrugón en Port Elisabeth, donde cogimos un avión hacia el aeropuerto de Hoedspruit. El vuelo duró alrededor de 1h 30 mins de duración.

 

Lo realmente increíble del aeropuerto de  Hoedspruit es que está a 10 mins en coche del Kapama resort.
Llevábamos únicamente dos minutos de recorrido en el jeep que nos vino a recoger y nos encontramos con estas jirafas…Maravilloso.


Kapama Buffalo Camp es 
la reserva privada donde nos alojamos y con quien realizamos el safari. Kapama Safari Camp Tiene diferentes resorts, entre ellos el nuestro, Buffalo Camp y todos son una maravilla. El resort es un lugar espectacular y el precio del día incluye comidas, que por cierto la cocina era de muy alto nivel. Las actividades matutina y nocturna de safari están incluidas. Más de 400€ (día con este servicio de alojamiento, comidas y safari) es lo que puedes llegar a pagar si reservas por tu cuenta por la web.

Recomiendo,  que se cierre un paquete a Sudáfrica si se desea hacer un viaje combinado con safari. África es un continente diferente a lo que estamos acostumbrados los que hemos viajado por Asia y América solos, sin una agencia detrás. Estos son dos continentes donde es fácil moverse por cuenta propia pero creo que en algunos países de África,  puede llegar a ser más caro contratar resorts o directamente no encontrar disponibilidad para hacer actividades de safari por tu cuenta.

El resort Kapama Buffalo Camp es pequeño (cuenta con unas 5 cabañas) y exclusivo. Las cabañas del Kapama son de madera, de un gusto maravilloso. La ducha tiene unas vistas increíbles al parque y a veces te sorprenden los animales pasando frente a ti.

El resort organiza las salidas de safari, en concreto 2 diarias, al amanecer y justo antes del atardecer. Los Safaris duran alrededor de dos horas en un jeep en el que te acompaña el “ranger” , que también conduce el jeep,  y el oteador, que suele ser un local de la zona con una visibilidad propia de un felino. Tiene una capacidad de visión increíble; nota  la presencia de animales que están a larga distancia.

Pues así nos pasamos tres días completos, madrugando mucho para realizar el primer safari de la mañana durante unas horas, para luego desayunar y dormir. El resort nos preparaba una comida excelente y disfrutábamos de cada segundo de las instalaciones del lugar como la piscina o los lugares comunes. Alrededor de las 5 pm salíamos para el Sunset safari y maravillarnos con las increíbles puestas de sol de la sabana africana, mientras degustábamos del coffee break móvil.

Para mí fue una gran sorpresa la noche estrellada de la Sabana. Mirar a ese cielo sin contaminación lumínica y poder comprobar la Vía láctea es digno de ver.

El día que nos despedíamos del Kapama Buffalo Camp, nos topamos con esta manada de buffalos de camino al aeropuerto. Paramos el jeep y nos quedamos observándoles, mientras ellos hacían lo mismo sin inmutarse. Un gesto algo abrupto del Ranger agitando su jersey hacia ellos los asustó y salieron corriendo.
Graciosa y sorpresiva despedida de uno de los Cinco Grandes hacia dos chicas indefensas en un jeep.

El regreso a España fue, como se puede esperar, largo. Desde Hoedspruit volamos a Johannesburgo, Londres Heathrow y finalmente Madrid Barajas.

Teníamos unas 4 horas de espera en el aeropuerto Johanesburgo y estuvimos a punto de reservar un taxi para que nos llevara a ver algún otro Township o lo más” visitable” de la ciudad. Sin embargo, nos desaconsejaron hacerlo porque podríamos perder el avión al quedarnos atrapadas en algún atasco.

Una pena no haber podido hacerlo pero regresamos muy contentas de haber hecho un safari de verdad y haber tomado contacto por primera vez con el Africa blanca.

Antes de terminar, quería mostraros el bordado completo que terminé unos meses más tarde y al que le dediqué muchas horas. Está inspirado en las flores y los pájaros del Birds of Eden del Garden Route, bordados sobre una funda de sábana que compré en el aeropuerto de Hoedspruit. La funda únicamente tenía una jirafa y una cebra boradadas en pequeño. Mirad cómo terminó el bordado 🙂

Volveremos pronto a África, en Abril 2017, a Namibia :-)…hasta entonces.

Si quieres leer más acerca de mi viaje por Sudáfrica, pincha Aquí.

 

 

 

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