Islandia. Círculo de Oro

Nuestro viaje comienza en Rejkiavik desde donde partimos para hacer la visita de la conocida ruta de Islandia «Círculo de Oro».

¿Sabéis que Islandia es un país de solamente 320.000 habitantes y su extensión de 103.000 kilométros cuadrados? En su capital, Reykjavik, viven 120.000 habitantes, sólamente 20.000 más que las localidades que tiene el Camp Nou.

Islandia estuvo en las noticias recientemente  porque dejó caer a sus bancos en 2008 al ser demasiado grandes para rescatarlos. …igual que aquí, ¿no?  :-). otro dato curioso es que en la isla ya no hay ningún McDonald´s. La grave crisis que sufrió el país obligó a la empresa de comida rápida a echar el cierre en septiembre de 2009. Desde entonces, la cadena americana no ha vuelto a pisar la isla. …y ni falta que les hace.

Hacemos la primera parada en Seltún (Krýsuvík) una zona de fumarolas y lodos hirvientes en una región que concentra el mayor número de calderas activas de Islandia. Esto convierte el paisaje en un contraste continuo de colores y formas, adornado por cráteres volcánicos, lagos y montañas.

Paisaje de Seltum

Nuestro siguiente destino es el denominado “Círculo de Oro”, sin duda el conjunto de visitas más popular de la isla.

Aquí paramos a conocer tres lugares imprescindibles en un viaje a Islandia: Geysir, el famoso surtidor de agua que ha dado nombre a todos los géiseres del mundo y que actualmente se encuentra latente. Junto a él vimos a su “hermano”; Strokkur, que emana con toda su fuerza cada pocos minutos y que podremos disfrutar varias veces durante nuestra visita.

Después visitamos la impresionante cascada de Gullfoss o la “Cascada de Oro”, una de las cascadas más famosas de Islandia gracias a sus fabulosos saltos de agua que alcanzan los 32 metros de altura.

Gullfoss, o la cascada dorada en islandés, es uno de los saltos de agua más impresionantes de Europa, tanto pos sus increíbles dimensiones, como por las cantidades ingentes de agua que lleva su caudal. No obstante, Gullfoss, no es ni la más grande, ni la más hermosa de las cascadas que hay en Islandia, aunque al estar tan cerquita de Reykjavík hace que sea la más famosa del país y, por supuesto, la más visitada.

Tip viajero: Desde Reykjavík, hay muchas agencias que os llevarán hasta Gullfoss. Además, en verano también hay autobuses que hacen a diario el trayecto de ida y vuelta. Sinceramente, sale más barato tomar  el autobús que alquilar un coche para un día.

Ahora mismo es un símbolo de Islandia, pero a principios del siglo XX, el gobierno de Reykjavík se planteó vender la cascada a empresas extranjeras para que explotaran su fuerza hidroeléctrica. Y estuvieron a punto de conseguirlo de no ser por el valor de una joven granjera llamada Sigríður Tómasdóttir. La chica amenazó con tirarse de cabeza a Gullfoss si la cascada era vendida y por eso hay muy cerca de la cascada un monumento que recuerda la gesta.

Volviendo al presente, os diré que Gullfoss tiene una caída de 32 metros de altura, lo que unido al magnífico caudal que fluye del río Hvitá en ese punto, provoca que  el agua descienda con una fuerza brutal provocando un perpetuo y magnífico estruendo.

Hasta llegar al punto de observación más alto, debes andar por un caminito que pasa muy cerca del salto de agua y en el que es muy recomendable llevar chubasquero para no acabar empapado. Desde ese punto, el espectáculo es incomparable. La imagen y el sonido del agua precipitándose sobre la poza es de película. Además, esa colisión de agua provoca una cortina de vapor de agua inmensa y perpetua. La poza sobre la que se precipita Gulfoss tiene unos 70 metros de profundidad.

Desde el camino superior se ve perfectamente la inmensidad de esta cascada

Lo normal es que ante semejante cortina de agua, se pueda contemplar un enorme arcoiris sobre la cascada, lo cual hace que el espectáculo de la naturaleza sea todavía más grandioso. Gullfoss, la cascada dorada de Islandia.

þingvellir

Para terminar la ruta por el Círculo de Oro,  visitamos þingvellir, parque nacional y sede del primer Parlamento islandés, donde podremos observar la separación de las placas tectónicas norteamericana y euroasiática.

En este lugar se constituyó uno de los primeros parlamentos nacionales del mundo, el llamado Alþingi, en el siglo X. Desde el año 930, todas las decisiones importantes de la historia de Islandia se han tomado en Þingvellir. Allí hay una bandera de Islandia para indicar el lugar exacto donde se reúne el parlamento y muchas fotos y textos explicativos sobre el lugar.

Þingvellir

No obstante, lo más espectacular de Þingvellir son sus paisajes y una curiosidad geológica muy particular. En Þingvellir está lugar exacto donde convergen la placa tectónica euroasiática y norteamericana. La brecha que hay entre ellas, por donde circula el río Öxará, se puede contemplar y es una imagen brutal.

Þingvellir

La verdad es que la combinación entre historia y geología hace de Þingvellir un lugar mágico. Los paisajes son alucinantes. Además de la mencionada grieta, la zona de Þingvellir tiene hermosos saltos de agua, ríos, lagos y unas vistas del valle preciosas.

Þingvellir está a unos 50 kilómetros de Reykjavík y llegar hasta allí es muy sencillo, tanto por libre, como por las numerosas excursiones organizadas que salen desde la capital del país. Lo malo es que en verano suele estar más masificado, aunque tampoco es algo exagerado.

Este es un lugar sobrecogedor, donde podréis sentir el movimiento de la tierra y su magia.

Fijaos la maravilla de puesta de sol que tuvimos esa noche…. Si queréis seguir leyendo acerca del viaje por Islandia, pincha aquí

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