Axum, Reina de Saba y Arca de la Alianza

Buenas viajeros,

Axum es la última ciudad que vimos en Etiopía. Axum fue un importante reino bajo las órdenes de la reina de Saba y lugar donde se custodia del Arca de la Alianza, según la tradición religiosa local. 

El Reino de Saba

Hace más de 2.000 años, el sur de la península Arábiga y los actuales Djibouti, Etiopía y Eritrea, formaban parte de un mismo imperio: el Reino de Saba. Los límites del reino de Saba abarcan, según las teorías más extendidas, buena parte de lo que hoy es Etiopía y el Cuerno de África y, al otro lado del Estrecho de Adém, las tierras de Yemen, parte de Arabia Saudí y de los Emiratos, hasta la entrada del Golfo Pérsico. Era un lugar clave en las rutas comerciales de la época entre Asia y África, por las que, se supone, el café etíope de la región de Kafá llegó a la península arábica.

Recinto de la iglesia Santa María de Zion, Aksum, un lugar de peregrinación de los cristianos ortodoxos. Foto de Barbiegirl Travels Arts

La leyenda bíblica y la tradición etíope del Arca de la Alianza

El Antiguo Testamento cuenta, en el libro I de Reyes, la historia de una reina, cuyo nombre desconocemos, que visitó Israel y planteó a Salomón una serie de enigmas que el sabio resolvió con su habitual pericia. La reina, impresionada con su sabiduría, se convertiría, así, al monoteísmo y a la fe de Yahvé. El Corán hace uso, asimismo, de este relato, sin que facilite tampoco nombre alguno, por lo que su historia, como la gran mayoría de los relatos bíblicos, ha permanecido siempre en la nebulosa del mito.

Réplica del Arca de la Alianza

La tradición religiosa etíope mantiene, por su parte, que del encuentro de Salomón y la reina de Saba nacería Menelik I, rey de Etiopía, quien supuestamente trasladó el Arca de la Alianza desde Jerusalén a su propio país.

El Arca de la Alianza es el objeto que la tradición etíope identificaba como un arca de madera de acacia recubierto de oro: es un arca alargada y ricamente decorada en que se guardaban las Tablas de la Ley de Moisés con los Diez Mandamientos, el maná (pan enviado por Dios a los israelitas todos los días durante los cuarenta años que estos deambularon por el desierto) y la vara de Aarón (vara llevada por el hermano de Moisés,Aarón, en el Antiguo Testamento y que estaba dotada de poderes milagrosos)El arca de la Alianza o Arca del Pacto representaba la alianza o pacto entre Dios y los judíos.

Pero hay más, pues dicha tradición asegura que el Arca está depositada actualmente en un edificio anexo a la Iglesia de Nuestra Señora de Sion, en Axum, donde permanece custodiada por una sola persona, sin que nadie más esté autorizado a posar sus ojos sobre tan curioso y sagrado objeto. De hecho, se encuentra en el edificio que podéis ver en la foto siguiente con cúpula verde.

Posando en el exterior de la Iglesia de Santa María de Zion. Detrás en el edificio con la cúpula verde se dice que aún sigue guardándose el Arca de la Alianza. Foto de Barbiegirl Travels Arts

Como sabemos, mito e historia se entrelazan y confunden a lo largo y ancho del globo, pues poca certeza hay sobre la realidad o no de los relatos bíblicos. Lo que es seguro es que, si vais a viajar a Etiopía, no se puede perder la ocasión de acudir al que parece, a día de hoy, la localización más plausible para la residencia de aquella hermosa y poderosa reina que “llegó a Jerusalén con gran número de camellos que traían aromas, gran cantidad de oro y piedras preciosas”.

Fue en el año 2008 cuando un equipo de arqueólogos alemanes anunció al mundo el extraordinario hallazgo: el palacio de la Reina de Saba había sido encontrado y desenterrado en la antigua ciudad imperial de Axum, en el norte de Etiopía. Aquí podéis ver la noticia en prensa. Se resolvía así uno de los más grandes misterios de la antigüedad: la localización del lugar donde, al decir de la Biblia, se instaló la reina legendaria soberana tras su encuentro con Salomón en Jerusalén. Y no es casualidad. Etiopía, nación nunca colonizada, construye su relato nacional en torno a la leyenda de la reina de Saba y Salomón, de los que se dice que yacieron juntos; de esa unión, nacería, supuestamente, Menelik I, primer monarca de la dinastía salomónica a quienes los etíopes conocen como Makeda.

Catedral de Santa María de Zion

Axum claramente puede presumir de ser el verdadero eje de la cultura nacional. La capital del poderoso imperio Axumita es, asimismo, el hogar espiritual del cristianismo ortodoxo etíope.

La ciudad de Aksum, una de las más antiguas de Etiopía y capital del antiguo reino aksumita, tiene entre sus sitios de interés la legendaria iglesia de Santa María de Sión (ማርያም ጽዮን), a quien la tradición otorga el título de templo cristiano más antiguo del país. Podemos afirmar también que se trata del corazón de la Iglesia Ortodoxa Tewahedo Etíope, si bien el asiento del Abuna, el patriarca, se encuentra ahora en Addis Abeba. El cristianismo es declarado religión oficial de Aksum hacia el 340 d.C., convirtiendo a Etiopía en la segunda nación del mundo en hacerlo, tras Armenia, y antes que el propio imperio romano.

Hoy en día, y fruto de la adición de estructuras a lo largo de los siglos, en realidad Santa María de Sión es un complejo religioso compuesto principalmente por tres edificios:

La Iglesia Antigua de Santa María de Sión. Construida en el solar de las dos anteriores, la reconstruyó primero el emperador Galawdewos, siendo agrandada en el siglo XVII en estilo gondarino. Resulta chocante que su importancia para el cristianismo etíope no se vea reflejada en su arquitectura, ciertamente modesta.

La capilla del Arca de la Alianza, una pequeña construcción donde la tradición afirma que se custodia el Arca de la Alianza, traída desde Jerusalén a Aksum por Menelik, supuesto primer emperador e hijo de Salomón y de la legendaria Makeda, reina de Saba.

La nueva Iglesia de Santa María de Sión. De las tres iglesias quizá sea la menos interesante. Construida en los años cincuenta por orden del último emperador, Haile Selassie, con ella se aumentó considerablemente el espacio destinado a las multitudinarias ceremonias religiosas de la ciudad.

Santa Maria de Zion.Foto de Barbiegirl Travels Arts

Religión cristiana ortodoxa Etiopía “Tewahedo”

Los etíopes son profundamente religiosos. Es muy común que te pregunten acerca de tu religión, sin contemplar la posibilidad de no pertenecer a ninguna. Eso da cuenta de la importancia que tiene en sus vidas el sentimiento religioso. En Etiopía la religión, la tradición, la historia y las costumbres son una misma cosa.

Cuando viajamos a Etiopía sabía que la religión oficial del país era la Cristiana Ortodoxa, pero no tenía ninguna noción de qué significaba eso ni de si existían diferencias respecto a otras Iglesias Ortodoxas como la griega o la rusa.

Santa María de Zion.Foto de Barbiegirl Travels Arts

Para hablar con propiedad, debemos denominarla Iglesia Ortodoxa Tewahedo de Etiopía (IOTE) nombre con el que la iglesia etíope se denomina a si misma. Denominarla copta no es correcto, dado que copto significa egipcio y desde 1952 la IOTE es totalmente autónoma.

En la cúspide de la jerarquía religiosa y cabeza visible de la IOTE está la figura del Patricarca. Él es quien ordena arzobispos y obispos y su sede se encuentra en Addis Ababa. El antiguo título de Abuna que se aplicaba a los obispos designados por Alejandría se extiende hoy a todos los obispos de Etiopía. Hoy en día, Etiopía se divide en una serie de arzobispados que cubren todo el territorio, más algunas sedes fuera del país, en especial la de Jerusalén, donde la presencia de la Iglesia etíope cuenta con una larga tradición.

La comunidad religiosa se completa en su base por sacerdotes, dabtaras, monjes y monjas y diáconos. Los “dabtara” son los encargados tanto de la enseñanza religiosa como de funciones administrativas, pero su gran función la desempeñan ejecutando tanto los cánticos y danzas de gran trascendencia en la liturgia de la misa y en las grandes festividades religiosas. Los monjes habitan en innumerables monasterios y pueden ser diáconos, sacerdotes y/o dabtaras. Los monjes son célibes y de entre ellos se elige a los obispos, quienes a su vez eligen al Patriarca. Los demás clérigos se pueden casar, pero si desean el sacerdocio, deberán hacerlo antes de ser ordenados como tales por los obispos.

Interior iglesia Santa Maria de Zion.Foto de Barbiegirl Travels Arts

La principal base teológica sobre la que se asienta la Iglesia Ortodoxa Tewahedo de Etiopía es la Biblia en su versión griega probablemente traducida al geez en el siglo V pero incluyendo algunos libros que no están en la Vulgata latina. Se completa además con el Haymanota Abbaw (La Fe de los Padres) y el Amest aemeda Mestir (Las cinco Columnas del Misterio), catecismo oficial de la Iglesia Etíope. Dentro de la Biblia, el Antiguo Testamento denominado Orit reviste una gran importancia al ser la fuente de muchos preceptos y normas que son básicas en la Iglesia Etíope.

En Aksum pudimos comprobar el fervor de los creyentes que rodeaban la catedral al mismo tiempo que los dabtara realizaban varias vueltas en procesión a la iglesia de Santa Maria de Zion.

fervor de los seguidores de la iglesia ortodoxa en Santa Maria de Zion. Foto de Barbiegirl Travels Arts

fervor de los seguidores de la iglesia ortodoxa en Santa Maria de Zion.Foto de Barbiegirl Travels Arts

Artesanía típica de etiopía. Foto de Barbiegirl Travels Arts

Artesanía típica de etiopía.Foto de Barbiegirl Travels Arts

Campos de estelas de Axum

Los elementos más fotografiados de Axum, no obstante, son su campo con más de 100 estelas y obeliscos monolíticos de granito, alguno de ellos de más de 20 metros de altura. Las estelas están compuestas por una única pieza de granito y tienen una altura aproximada de 82 pies (unos 25 metros).

El campo de estelas de Axum data alrededor de los años 300-500 d.C. La mayoría de las estelas parecen anteriores a la llegada del cristianismo a Etiopía y se cree que su propósito era, casi con total seguridad, religioso, aunque sus detalles no se conocen con certeza. El cristianismo fue adoptado por la familia real en Axum en el siglo cuarto, y por la población en general en el siglo quinto, lo que significa que estas estelas datan de un período fascinante de cambio religioso.

Las estelas eran probablemente los monumentos funerarios de los antiguos gobernantes de Axum, que podrían haber sido enterrados en tumbas debajo de ellos. Algunos tienen altares en la base con ranuras cortadas para poder hacerles llegar la sangre de los sacrificios. Los monumentos monolíticos continuaron siendo erigidos después de la llegada del cristianismo, y en varios de ellos, se pueden encontrar inscripciones cristianas.

Campo de estelas de Axum. Al fondo Santa María de Zion. Foto de Barbiegirl Travels Arts

Uno de ellos, el más grande, alcanza los 33 metros, y con un peso cercano a las 600 toneladas, se encuentra resquebrajado en el suelo y es el mayor monumento monolítico del mundo. Todos ellos, de granito, se extrajeron en su día de una montaña adyacente.

La segunda más grande de las estelas fue saqueada por las tropas de Mussolini en el año 1.937, durante su ocupación en Etiopía, siendo trasladada durante décadas a la “Piazza di Porta Capena” en Roma, cerca del Arco de Constantino. El monumento de 160 toneladas finalmente regresó de Italia a Axum en abril del año 2.005. Fue enviado en 3 grandes piezas separadas, con un coste de 6 millones de euros (casi 8 millones de dólares). La empresa de transporte que llevó a cabo la tarea, afirmó que era la estructura más grande y pesada que jamás habían transportado por vía aérea.

Otra estela caída en Axum, casi de 9 metros de largo, tiene un relieve tallado de especial interés. Cerca de su cima se encuentran talladas dos hojas dentro de un cuadrado coronado por un triángulo. Esta podría ser la imagen más antigua jamás vista del Arca de la Alianza en el arte etíope.

Las estelas de Axum se levantaron tratando de imitar a los edificios, por lo que veremos que cuentan con ventanas y una falsa puerta en su base. El vértice de cada obelisco está tallado en una forma semicircular, que simboliza el cielo. Los eruditos creen que una placa de metal con una imagen del sol grabado en el interior de una luna creciente se colocaba en la parte frontal de estos altos semicírculos.

Puede ser que las estelas estuvieran relacionadas con la adoración del dios sol, o que los antiguos adoradores esperaban sacar energía desde el cielo a través de estos monumentos gigantes. Otra tradición popular entre los lugareños, afirma que las estelas son símbolos fálicos y se relacionan con la fertilidad. El obelisco más grande (108 pies de altura, casi 33 metros) se redujo a causa de que algunas de sus partes cayeron y se encuentran por los suelos, lo que facilita una inspección cercana de sus detalles. Si estas piezas aún estuvieran en pie, este sería el obelisco más alto del mundo. Puede ser que cayeran tan pronto como se erigieron, en representación de los resultados visibles de un ensayo y un error en la creación de la estela gigante. Según la leyenda, este obelisco cubre la tumba de la reina de Saba.

Campo de estelas de Axum. Foto de Barbiegirl Travels Arts

Espero que os haya gustado esta entrada.

Si queréis leer acerca del resto del viaje a Etiopía, podéis pinchar aquí.

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